El INTI desarrolla un nuevo método para detectar minerales contaminantes en ambientes laborales

Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) desarrollaron un ensayo único en la Argentina para cuantificar la presencia de minerales, como cuarzo y cristobalita, en determinados ambientes laborales, donde su inhalación crónica pone en riesgo la salud de los trabajadores.

Una de las mayores preocupaciones de la salud ocupacional en determinados ámbitos laborales es la exposición de los trabajadores a la inhalación de sílice cristalina.

Los mineros, los trabajadores de la construcción, de la industria de materiales refractarios, cerámicos y aislantes son los más vulnerables por su exposición crónica a este mineral.

Según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC por sus siglas en inglés), el cuarzo -mineral compuesto de sílice- y la cristobalita -fase cúbica de alta temperatura del sílice- son minerales carcinógenos de alto riesgo por inhalación.

Cuando una persona se expone en forma aguda o crónica a este mineral pueden quedar partículas de sílice atrapadas en el tejido pulmonar produciendo nódulos que pueden provocar silicosis.

Técnica con barbijo manipula un equipo de difracción por rayos X. Fuente: INTI.

En función del creciente conocimiento acerca de la peligrosidad de estos minerales aumentaron los controles en los ambientes laborales y los límites permisibles de exposición son cada vez más rigurosos, según informó el INTI en un comunicado de prensa que me envió.

En este escenario y por solicitud del Ministerio de Trabajo, el Laboratorio de Especies Cristalinas del Centro INTI-Química desarrolló un método por difracción de rayos X para determinar cuantitativamente y en forma selectiva cuarzo y cristobalita proveniente de muestras de aire tomadas en ambientes laborales expuestos a polvo de origen mineral.

Para la puesta a punto de esta técnica se construyeron curvas de calibración a partir de patrones del Instituto Nacional de Normas y Tecnología (NIST por sus siglas en inglés) de cuarzo y cristobalita respirables.

Las muestras de aire fueron colectadas en condiciones estandarizadas por INTI-Ambiente y el polvo retenido en el filtro fue suspendido en tetrahidrofurano.

Se realizó luego un proceso de filtrado en el equipo de difracción de rayos X y por medio de un software especial, y por comparación con la curva de calibración, se cuantificó la sílice cristalina.

Esta técnica permite conservar la muestra utilizada en el filtro para realizar mediciones las veces que sea necesario, y a su vez logra diferenciar las distintas formas cristalinas del dióxido de silicio, tarea que resulta imposible con otros métodos tradicionales como los de espectrometría de absorción atómica o microscopía, por ejemplo.

Investigar la presencia de agentes contaminantes y los parámetros de exposición en el medio ambiente de trabajo serán muy útiles para planificar y diseñar medidas de control en beneficio de salud de los trabajadores.

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