La expectativa era alta, y la promesa oficial, contundente. El 15 de enero de 2026, en cumplimiento del Decreto 333/2025, se eliminó de forma definitiva el arancel de importación para los celulares.
Sin embargo, después de poco más de un mes, al mirar los escaparates virtuales, los precios se mantienen estancados. La desilusión domina el ánimo de los compradores que aguardaron meses por el recambio de sus celulares.
Relevamiento: precios congelados de celulares
Comparé los precios de cuatro modelos de celulares alta gama entre el 14 de enero (un día antes del arancel cero) y el 19 de febrero. No se detectaron cambios significativos, salvo alguna promoción.
- iPhone 17 Pro Max (512 GB): El 14 de enero, Claro lo ofrecía a $3.699.999. Frávega (vía Maxihome) lo listaba en $6.226.669 con un descuento del 27%, quedando en $4.569.999. MacStation vendía la versión de 256 GB a $2.999.999. 35 días después, Claro mantenía el precio, aunque sin stock. Frávega redujo mínimamente el descuento al 26%. MacStation, en cambio, subió su precio a $3.399.990, un aumento de $400.000, y también figuraba sin stock online.
- Motorola Razr 60 Ultra (1 TB 5G): El 14 de enero, su precio era $2.399.999 en la tienda oficial de Motorola, Frávega y Mercado Libre. En Claro, costaba $2.099.999. El 19 de febrero, el único cambio relevante fue en Claro, que lo ofrecía con un 10% de descuento ($1.889.999) y un 20% adicional por pago en una cuota ($1.511.999).
- Samsung Galaxy S25 Ultra (512 GB): En la tienda oficial, costaba $3.699.999 el 14 de enero. Frávega lo vendía a $2.799.999 con un 23% de descuento. Mercado Libre lo ofrecía a $3.699.999. El 19 de febrero, Samsung mantenía el precio de lista, pero aplicaba un 11% de descuento ($3.299.999). Frávega no mostraba cambios. Mercado Libre, sin embargo, lo ofrecía en una tienda partner a un precio de lista de $2.599.999 y con 9% de descuento ($2.349.999).
- Xiaomi 14T (512 GB): Se ofrecía el 14 de enero en la tienda digital de la marca a $2.111.110, con un 38% de descuento que lo dejaba en $1.299.999. Frávega, a través de Solnik, mantuvo estos precios un mes y cinco días después.
El laberinto normativo y la realidad del mercado
El Decreto 333/2025 establecía un cronograma de reducción del Derecho de Importación Extrazona (DIE) para celulares: del 16% al 8% en una primera etapa, y al 0% a partir del 15 de enero de 2026. La medida buscaba alinear los precios locales con los internacionales.
No obstante, a más de un mes de la eliminación arancelaria, los valores de venta al público exponen una rigidez notable. Esta foto estática del mercado de celulares no se debe a una simple especulación, sino a una estructura de costos y tiempos logísticos que el decreto no puede borrar con su sola publicación.
La barrera invisible: el stock y la reposición
La principal causa de la inmovilidad de los precios reside en la lógica de los inventarios. Los celulares que hoy se venden ingresaron al país durante el último trimestre de 2025, cuando tributaron el arancel del 8% vigente. Ese impuesto ya fue absorbido por el costo de stock actual. Los comerciantes no pueden vender por debajo de ese costo de reposición.
Dado que la rotación de inventarios en el sector tecnológico oscila entre los 60 y 90 días, los primeros lotes de celulares ingresados con arancel cero recién llegarán a los puntos de venta masiva entre finales de febrero y mediados de marzo. Hasta entonces, el precio refleja la estructura de costos del «viejo régimen».
La carga tributaria: el arancel no es el único impuesto
La eliminación del DIE reduce solo uno de los componentes de la ecuación fiscal. Existe una confusión generalizada al equiparar «arancel cero» con «impuestos cero».
La presión tributaria consolidada en la Argentina incluye IVA, Impuestos Internos, Tasa de Estadística, Ingresos Brutos y percepciones de Ganancias. Incluso con el arancel en 0%, un importador de celulares debe abonar:
- IVA: 21% sobre el valor del producto más otros impuestos.
- Impuestos Internos: 9,5% (reducido, pero vigente).
- Tasa de Estadística: Un porcentaje sobre el valor CIF.
- Percepciones: Adelantos de Impuesto a las Ganancias e Ingresos Brutos.
Según la Fundación Ecosur, la carga tributaria real sobre un celular importado pasó del 42% a principios de 2025 al 29% en la actualidad. Si bien es una mejora, casi un tercio del valor del equipo corresponde aún a impuestos nacionales, lo que impide que los precios locales converjan absolutamente con los de mercados como los Estados Unidos o Chile.
El «cisne negro» de la inteligencia artificial y el precio de las memorias
Un factor exógeno está jaqueando la baja de precios: el contexto internacional. La explosión de la demanda de hardware para inteligencia artificial (IA) provocó un desabastecimiento global de memorias DRAM y NAND, componentes esenciales de los celulares.
Los grandes fabricantes derivaron su capacidad productiva hacia los servidores de IA, lo que generó un aumento en el precio internacional de las memorias DRAM de hasta un 80% interanual.
Dado que la memoria representa una parte sustancial del costo de materiales de un celular, este incremento en dólares neutraliza el ahorro generado por la quita del arancel local.
Expertos advierten que los costos de las memorias subirán un 30% adicional en los próximos meses, un «cisne negro» que amenaza con comerse la rebaja impositiva.
La competencia desleal y el mercado gris
El mercado gris (productos originales ingresados al país evadiendo aranceles e impuestos) se diferencia de la falsificación por la autenticidad del producto. Se estima que uno de cada tres celulares activos en el país ingresó por vías ilegales.
La brecha de precios persiste lo suficiente para mantener atractivo el circuito informal, ya que el contrabandista no paga el 21% de IVA, ni el 9,5% de Impuestos Internos, ni los costos de homologación.
Mientras la estructura impositiva formal mantenga un piso del 30% sobre el valor del producto, el importador informal conservará un margen de maniobra para ofrecer precios hasta un 40% inferiores. El arancel cero ayuda, pero la batalla contra el contrabando requiere medidas aduaneras y una reforma tributaria integral.
El factor Tierra del Fuego: protección y precios
La industria radicada en Tierra del Fuego goza de beneficios fiscales (exención de IVA y Ganancias, aranceles reducidos) bajo la Ley 19.640. Las marcas que producen en la isla, como Samsung y Motorola, tienen una ventaja competitiva clave: la alícuota de Impuestos Internos para sus productos es del 0%, frente al 9,5% de los importados.
A pesar de la eliminación del arancel para la competencia importada, los fabricantes locales mantienen su dominio del mercado de gama media y baja.
Sin embargo, la baja de sus propios impuestos internos (del 9,5% al 0%) no se trasladó de forma lineal a los precios. Esto se explica por la necesidad de recomponer márgenes de rentabilidad tras años de volatilidad cambiaria, el mismo problema de costos globales de componentes, y el costo logístico de transportar mercadería desde la isla al centro de consumo.
Financiación y costo del dinero
En la Argentina, la cultura de consumo se mueve al ritmo de las cuotas. Las «cuotas sin interés» tienen un Costo Financiero Total (CFT) implícito, que es cargado al precio de lista.
Para poder ofrecer financiación «sin interés» en un contexto inflacionario (aunque a la baja), el vendedor de celulares carga el costo financiero al precio de lista. Por lo tanto, el precio que ve el consumidor incluye un «seguro» contra la inflación y el costo de oportunidad del dinero.
Mientras las tasas de interés no converjan a niveles internacionales, el precio de lista argentino tendrá siempre un sobreprecio financiero incorporado.
La paciencia como estrategia
El consumidor argentino debe ejercitar la paciencia. La baja de precios por el arancel cero no fue un evento instantáneo el 15 de enero. Será, en el mejor de los casos, un proceso gradual que se materializará hacia el segundo trimestre de 2026.
La llegada de los nuevos stocks importados sin arancel, la estabilización de la oferta de memorias y la competencia agresiva son los factores que podrían perforar el piso de los precios actuales de los celulares. Hasta entonces, el «arancel cero» permanece como una buena noticia macroeconómica con impacto microeconómico diferido.
El Decreto 333/2025 giró el timón, pero la inercia de los impuestos, los stocks viejos y los costos globales mantiene el rumbo de los precios de los celulares firme por unos meses más.
Si se puede esperar a marzo o abril, probablemente se encontrará un escenario más favorable. Quien necesite comprar hoy, pagará el costo de la transición.
Nota de R.: Este artículo acerca de celulares fue publicado originalmente en iProfesional.
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