Se escapó Jorge Olivera, uno de los rostros de la muerte de la última dictadura militar

Se busca en la Argentina a un secuestrador, torturador, abusador deshonesto, asesino alevoso y jefe de una banda de delincuentes, que se fugó el 25 de julio del Hospital Militar de Buenos Aires.

Su nombre es Jorge Antonio Olivera, condenado el 4 de julio de 2013 por la Justicia federal de San Juan, en el marco de la investigación por el secuestro y la desaparición de la modelo franco-argentina Marie Anne Erize Tiseau, ocurrida en octubre de 1976 en esa provincia cuyana.

Este represor ilegal, quien se escapó junto a Gustavo Ramón De Marchi, otro delincuente de la última dictadura militar, fue considerado autor de de los siguientes delitos:

  • Violación de 10 domicilios.
  • Privación ilegítima de la libertad abusiva, agravado por el uso de violencia y amenazas.
  • Imposición de tormentos, agravados por haber sido cometidos en su carácter de funcionario público, y con abuso deshonesto.
  • Homicidio agravado con alevosía.
  • Tormentos seguidos de muerte.
  • Asociación ilícita.

La noticia de la fuga de este represor ilegal fue difundida por el diario porteño Clarín en esta nota el 26 de julio y confirmada por el Gobierno nacional en este comunicado.

No es la primera vez que se escapa de la Justicia este represor ilegal, quien fue vecino mío (su casa era colindante con la mía) entre fines del siglo XX y la década pasada en Olivos, en el norte del Gran Buenos Aires.

Jorge Olivera frente a su casa en Olivos, año 2000. Fuente: diario La Nación.

 

Gracias a una maniobra judicial armada por la Logia P2 en el año 2000, Olivera logró escaparse de la Argentina desde Italia, donde había sido detenido a pedido de la Justicia francesa por el crimen de Erize.

Marie Anne Erize. Fuente: Web A la mémoire des camarades disparus du Lycée Jean-Mermoz et du Collège français de Buenos Aires.

Para ello, los secuaces de este delincuente adulteraron una partida de defunción de Erize y consiguieron su libertad,

Olivera, padre de cuatro hijos, fue abogado defensor de Guillermo Suárez Mason, uno de los más personajes más sanguinarios de la última dictadura militar argentina.

El domicilio de este criminal fue escenario de un “escrache” (en el que participé) de parientes de víctimas de la represión ilegal, quienes reclamaron su procesamiento por la Justicia argentina. Eran años donde imperaban las leyes de amnistía encubierta conocidas como “obediencia debida” y “punto final”.

La reanudación de los juicios por la represión ilegal durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner derivaron en procesos en diferentes provincias argentinas.

Por una de esas causas judiciales fue detenido el 3 de noviembre de 2008 este individuo, ex jefe de Inteligencia del Regimiento de Infantería de Montaña (RIM) 22, quien se había mudado a la ciudad de Vicente López cuando se enteró que la Justicia sanjuanina lo buscaba desde diciembre de 2007 por el secuestro y la desaparición de Erize.

 

En el siguiente video, el pedido de condena contra Olivera:

En el siguiente video, la lectura de la sentencia:

La nueva fuga de Olivera demuestra que los actores de la represión ilegal y las estructuras sobre las cuales cometieron sus crímenes aún tiene raíces muy firmes en la Argentina, y sobre las cuales aún resta mucho trabajo para desmontarlas. Mientras rostros de la muerte como los de este represor ilegal estén sueltos en la calle, la democracia no estará firme en la Argentina.

-34.61315-58.37723

Deja un comentario