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La compañía Buquebus se prepara para recibir al ferry China Zorrilla, un catamarán ideado para navegar el Río de la Plata que se convirtió en el vehículo eléctrico a batería más grande del planeta. La nave, fabricada en aluminio por el astillero australiano Incat, en la isla de Tasmania, marcará un paso decisivo para la movilidad limpia y la baja de emisiones en el transporte marítimo de pasajeros.

Mi encuentro con el China Zorrilla en Tasmania

El 12 de marzo de 2026, a media mañana, me crucé con el China Zorrilla mientras viajaba en un catamarán que iba del puerto de Hobart, la capital de Tasmania, hacia el museo MONA, en una jornada bien ventosa típica de la isla principal que está al sur de la Main Land, como se la llama a Australia a esa isla continental.

Estaba en la cubierta abierta del barco y, sobre la margen derecha del río Derwent, miraba la enorme planta de procesamiento de metales de la empresa Nyrstar. Apenas la planta quedó atrás, apareció de golpe el China Zorrilla, amarrado en el astillero de Incat.

Su color blanco titanio, con las olas celeste y amarilla y el nombre de Buquebus pintado en el casco, me llamó tanto la atención que empecé a sacarle fotos y videos con un Samsung Galaxy S26 Ultra. Los pocos pasajeros que tenía cerca se sorprendieron al verme tan concentrado en ese buque.

Seguí registrando al China Zorrilla incluso cuando el catamarán pasó por debajo del puente Bowen. Ya de vuelta del museo hacia el puerto de Hobart, a primera hora de la tarde, volví a fotografiar al ferry que en poco tiempo va a navegar el Río de la Plata. Las fotos de la galería al final de este artículo, y el anterior y el siguiente video que acompañan esta nota fueron tomados ese mismo día.

¿Qué características técnicas tiene el catamarán eléctrico?

El China Zorrilla es una obra mayor de la ingeniería naval actual. Mide 130 metros de eslora y 32 de manga, medidas que lo ubican como el catamarán de aluminio más grande del mundo.

La nave, registrada como Hull 096, había sido pensada en un primer momento para funcionar con un sistema dual de gas natural licuado y diésel. Pero en medio de la construcción, los ingenieros decidieron cambiar por completo el proyecto para pasar a una propulsión totalmente eléctrica.

Sacar los motores de combustión, las cajas reductoras pesadas y los tanques criogénicos para el gas licuado le permitió al barco reducir su peso estructural de forma considerable. Ese ahorro de peso hizo posible sumar el enorme banco de baterías sin arriesgar el calado de la embarcación.

El China Zorrilla tiene un calado operativo de apenas 2,75 metros, un dato clave para poder navegar sin sobresaltos por los canales poco profundos que caracterizan al estuario del Río de la Plata.

Por dentro, el barco tiene lugar para 2100 pasajeros distribuidos en distintas clases, además de una bodega inferior donde entran hasta 225 vehículos por viaje. El siguiente video muestra una recorrida por el ferry:

Ficha técnica del ferry China Zorrilla

  • Eslora total: 130 metros
  • Manga: 32 metros
  • Capacidad de pasajeros: 2100 personas
  • Capacidad de bodega: 225 vehículos
  • Desplazamiento: 14.058 GT
  • Superficie comercial: 2300 metros cuadrados
  • Material del casco: aluminio de grado marino

En el siguiente video, una prueba del ferry China Zorrilla en el río Derwent:

¿Cómo funciona la batería gigante que impulsa al barco?

El corazón de este gigante marino es su sistema de almacenamiento de energía, provisto por la empresa noruega Corvus Energy. El banco de baterías de iones de litio tiene una capacidad nominal de 40 MWh, un número que deja atrás a cualquier instalación marítima que exista hoy. Ese banco está formado por 5016 módulos que, sumados, pesan más de 250 toneladas.

La seguridad térmica ocupa un lugar central en el diseño. Las baterías están repartidas en cuatro salas separadas y aisladas térmicamente entre sí, ubicadas dentro de los pontones del catamarán. Cada celda tiene su propio sistema de aislamiento para que un eventual sobrecalentamiento no se pase a las celdas de al lado.

Además, los módulos no están montados en bastidores cerrados, algo que mejora la refrigeración por flujo de aire. Si algún sensor detecta una temperatura arriba de los 80 grados, un protocolo automático inunda esa zona con agua de mar para bajar la temperatura de inmediato.

Toda esa energía alimenta a ocho motores de imanes permanentes fabricados por la finlandesa Wärtsilä. Cada motor entrega 2,4 MW de potencia y mueve en forma directa a ocho hidrojets de flujo axial, modelo WXJ1100. Sin las transmisiones mecánicas tradicionales, que son pesadas, estos hidrojets resultan más chicos y eficientes.

En las pruebas de navegación en Australia, el sistema llegó a tocar los 29 nudos de velocidad máxima, aunque en el servicio comercial de todos los días la velocidad se va a mantener en 25 nudos. Puedes ver el trabajo de armado de las baterías en el astillero en el siguiente video:

¿Por qué el China Zorrilla no puede cruzar el océano solo?

Con toda su tecnología, el China Zorrilla no está en condiciones de cruzar el océano Pacífico y luego el mar Argentino por sus propios medios. Su autonomía eléctrica fue pensada para viajes cortos, con unos 90 minutos de navegación seguida a velocidad de servicio. Como no existen cargadores ultra rápidos en medio del océano, el cruce por mano propia queda descartado.

Tampoco es una opción remolcarlo de forma tradicional, porque exponer a un catamarán de aluminio pensado para ríos a las olas del mar abierto pondría en riesgo la estructura del casco.

La salida a este problema logístico es trasladarlo arriba de un buque semisumergible de cargas pesadas llamado Black Marlin. Esta nave, de 217 metros de largo, inunda sus tanques de lastre con agua hasta hundir su cubierta principal por debajo del nivel del mar.

Una vez que la plataforma queda sumergida, varios remolcadores acomodan al China Zorrilla sobre una cuna de acero soldada a la cubierta del carguero. Después, el Black Marlin vacía sus tanques, recupera flotabilidad y sale a la superficie levantando al ferry eléctrico por completo fuera del agua para llevarlo en seco.

Este traslado cuesta cerca de 6 millones de dólares y tuvo demoras. El buque que iba a hacer el trabajo en un principio quedó varado en el golfo Pérsico por los conflictos bélicos en el estrecho de Ormuz, así que hubo que renegociar todo con la nave que finalmente lo va a trasladar, que viajó desde Sudáfrica hasta Melbourne para hacer la carga final en Hobart. El viaje completo va a durar entre 30 y 40 días.

Desde el 28 de julio hasta el 30 de julio (día del cumpleaños de un servidor…), el Black Marlin está programado para fondear en Hobart, Luego se preparará, cargará y asegurará el China Zorrilla, antes de zarpar hacia el mar. El momento exacto de las operaciones dependerá del tiempo. El siguiente video muestra al Black Marlin en operación:

El desembarco no va a ser en el puerto de Buenos Aires ni en el de Colonia, sino en el puerto uruguayo de Nueva Palmira. La maniobra de descarga necesita sumergir otra vez al Black Marlin en un canal de aguas calmas con una profundidad de entre 23 y 25 metros.

Los puertos tradicionales del Río de la Plata no tienen ese calado por la sedimentación, así que Nueva Palmira queda como el único lugar posible para liberar al ferry antes de remolcarlo hasta su base definitiva.

¿Quién fue China Zorrilla y por qué el ferry lleva ese nombre?

El nombre de esta nave es un homenaje a Concepción Matilde Zorrilla de San Martín Muñoz, conocida en el ambiente artístico como China Zorrilla. Fue una actriz, productora y directora uruguaya, nacida en 1922 y fallecida en 2014, que dejó una huella imborrable en la cultura rioplatense. A lo largo de su carrera hizo teatro, cine y televisión con un éxito enorme tanto en Uruguay como en la Argentina.

Su figura representa la unión cultural entre los dos países que comparten las costas del Río de la Plata. «China» es su apodo cariñoso de toda la vida y no tiene ninguna relación con el origen técnico ni con los materiales de esta moderna embarcación australiana. En el siguiente video, un repaso de la carrera de esta actriz inolvidable:

China Zorrilla fue una de las protagonistas de “Esperando la carroza”, una de las películas más famosas en la historia del cine argentino. Varias de sus frases en ese film forman parte de la cultura popular:

¿Cuáles son los planes de Buquebus para el nuevo ferry?

La puesta en marcha del China Zorrilla abre una etapa de cero emisiones para la naviera, que va a evitar la emisión de 37.545 toneladas de dióxido de carbono por año. Para poder recargar una batería de este tamaño en el día a día, la empresa invirtió 14 millones de dólares en infraestructura de carga de ultra alta potencia en las terminales de Colonia y Buenos Aires.

El sistema de Wärtsilä usa cargadores de corriente continua de 15 MW que permiten llevar la energía del barco del 20 al 80 por ciento de su capacidad en apenas 40 a 80 minutos.

El problema es que meter tanta potencia de golpe podría desestabilizar la red eléctrica de la zona y provocar cortes de luz en los barrios cercanos. Para evitar eso, el sistema usa baterías de amortiguación instaladas en tierra, que van absorbiendo energía de la red pública de a poco durante las horas de menor consumo y después la entregan rápido al barco cuando este amarra en el muelle.

Del lado uruguayo hay un beneficio ambiental extra, porque el 98 por ciento de la matriz energética de Uruguay viene de fuentes renovables, así que la energía que recibe el barco ahí es prácticamente limpia.

Del lado argentino, el proyecto se completa con la construcción del Portal Buquebus en Puerto Madero, un complejo de 90.000 metros cuadrados que incluirá hotel, espacios verdes y cocheras inteligentes para 850 vehículos, pensado para mejorar la experiencia de los pasajeros.

Datos del proyecto especial de Buquebus para el ferry China Zorrilla

  • Estaciones de carga: cargadores rápidos DC de 15 MW en las dos orillas
  • Tiempo de recarga: entre 40 y 80 minutos por ciclo
  • Inversión en cargadores: 14 millones de dólares
  • Obras eléctricas en Colonia: 20 millones de dólares en tendidos de alta tensión
  • Portal Buquebus en CABA: 90.000 metros cuadrados de instalaciones nuevas
  • Reducción de emisiones: 37.545 toneladas de CO2 menos por año

El negocio de Buquebus con esta inversión no pasa solo por la venta de pasajes. La rentabilidad del barco se apoya, en gran parte, en su enorme salón libre de impuestos de 2300 metros cuadrados, armado con la estética de un shopping de aeropuerto grande.

Al fijar la velocidad de crucero en 25 nudos, el cruce del río dura exactamente 90 minutos, el tiempo justo para que los pasajeros recorran los pasillos del “freeshop” flotante y aumenten el consumo a bordo. Puedes ver cómo es esa experiencia de compras y de viaje en los siguientes videos:

 

La llegada del China Zorrilla a aguas sudamericanas deja un antecedente clave para el futuro del transporte pesado y muestra que un transporte marítimo sin emisiones ya es posible, tanto en lo técnico como en lo comercial, para toda la región.

Galería de fotografías del ferry China Zorrilla en el astillero de Incat en Hobart

A continuación, una galería de fotografías del ferry China Zorrilla en al astillero de Incat sobre el río Derwent en Hobart, Tasmania, tomadas el 12 de marzo de 2026, durante mis vacaciones en Australia.


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César Dergarabedian

Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador. Ganador de los premios Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística, y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano. Elegido por Social Geek como uno de los "15 editores de tecnología más influyentes en América latina".

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