Skip to main content

Una plataforma de inteligencia artificial (IA) que ya opera en más de 35 países eligió a la Argentina como su próxima base de expansión. Se trata de Wonderful, una empresa enfocada en resolver problemas de grandes organizaciones con agentes de IA, que suma así una nueva etapa de crecimiento en el mercado corporativo del Cono Sur.

Bar Winkler (director general ejecutivo) y Roey Lalazar (director de tecnología) fundaron la compañía a comienzos de 2025. En menos de año y medio sumaron presencia en más de 35 mercados, con sedes en Europa, Asia y Medio Oriente. Ahora, América latina pasó a ser la región prioritaria de crecimiento, con Buenos Aires como principal punto de apoyo.

El desembarco llega después de una ronda de inversión Serie B de 50 millones de dólares, en la que participó Kaszek Ventures, uno de los fondos de capital de riesgo más reconocidos de la región y fundado por argentinos. También se sumaron Insight Partners, Index Ventures, IVP y Bessemer Venture Partners.

La llegada al país responde a un pedido concreto de las empresas locales, que buscan respuestas rápidas sobre el impacto real de estas herramientas en su operación diaria. La propuesta de Wonderful apunta a resolver problemas cotidianos, no a vender promesas a futuro.

Federico Ruiz Guiñazú, gerente general de Wonderful para el Cono Sur, está al frente de esta expansión. Según me explicó, la distancia entre lo que la inteligencia artificial permite hacer y lo que las empresas realmente aprovechan hoy representa una de las mayores oportunidades de negocio de la década.

Con esa idea como punto de partida, el equipo local ya trabaja de forma presencial junto a las primeras organizaciones que adoptaron la plataforma en el país.

¿Cómo resuelve Wonderful la distancia entre la tecnología y su uso real en las empresas?

Wonderful no ofrece un software cerrado y listo para usar. Su propuesta es una plataforma que conecta, en un solo lugar, los sistemas internos de cada empresa con los modelos de lenguaje más avanzados del mercado, sin necesidad de mudar o migrar los datos existentes.

Modelos como los de OpenAI, Anthropic o Google son muy potentes, pero no conocen el funcionamiento interno de cada negocio. Son, según la compañía, la materia prima. Wonderful arma el puente entre esa materia prima y los sistemas que cada empresa ya usa todos los días.

El problema principal de las corporaciones no pasa por la falta de tecnología, sino por la dificultad para que las distintas áreas trabajen de forma coordinada. Las herramientas tradicionales suelen resolver problemas puntuales en un solo sector, y eso termina generando islas de información que complican la gestión general.

Este desajuste entre el potencial técnico y el resultado real también se ve a nivel regional. Un informe de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) sobre el impacto económico de la inteligencia artificial señala que las brechas de infraestructura y de formación laboral frenan la adopción de estas tecnologías en toda la región.

Un reclamo de un cliente puede arrancar en atención al público, pasar por operaciones, sumar al área legal y terminar en finanzas. Wonderful busca armar flujos de trabajo que atraviesen todas esas áreas sin cortes ni demoras.

La brecha operativa que enfrentan las empresas se puede dividir en cuatro frentes. El primero es la seguridad y el control, donde los directivos se preguntan cómo auditar las decisiones que toma un agente de inteligencia artificial y quién responde ante un error.

El segundo es la infraestructura tecnológica. Los sistemas antiguos no fueron pensados para integrarse con los modelos actuales, y buena parte de los datos está sucia o repartida en silos que no se comunican entre sí. La plataforma funciona como el nexo que unifica esos sistemas, incluidos los desarrollos propios de cada compañía.

El tercero es el modelo de trabajo. Sumar estas herramientas obliga a rediseñar tareas diarias y a definir cómo van a convivir las personas con los agentes autónomos. Muchos proyectos piloto se frenan justamente por no resolver esa convivencia.

El cuarto es el aspecto económico. Sin una manera concreta de medir el retorno y sin un esquema comercial que reparta el riesgo, las empresas dudan en avanzar. Wonderful propone un modelo de cobro atado al uso y al valor real que percibe cada cliente.

¿Por qué la compañía suma ingenieros que trabajan de forma presencial en cada cliente?

La tecnología se puede copiar de un día para el otro, pero el conocimiento sobre cómo funciona cada empresa en su propio mercado es único. Entender esos procesos internos con precisión exige presencia física y trabajo diario en el lugar.

Por eso, Wonderful combina su plataforma con un equipo de ingeniería que trabaja codo a codo dentro de las oficinas de cada cliente. Estos especialistas no se limitan a instalar un programa, sino que acompañan al equipo hasta que el nuevo proceso funciona solo, sin necesidad de supervisión externa.

Para Ruiz Guiñazú, ese factor humano local es lo que define el éxito de una implementación. El directivo remarcó que el modelo de la compañía se apoya en equipos locales, porque considera que la tecnología se copia, pero un equipo que entiende cómo funciona cada industria en su propio mercado no se consigue de la misma manera.

Este acompañamiento evita que las herramientas queden abandonadas apenas se van los consultores. Los ingenieros locales permanecen junto a la organización hasta que la tecnología se incorpora como una capacidad propia y el cambio se sostiene solo con el tiempo.

El valor de esa presencia física es que la compañía proveedora asume, junto con el cliente, parte del riesgo de que el proyecto funcione. Al compartir ese compromiso, los intereses de ambas partes quedan alineados, lo que acelera la adopción y reduce los desvíos en el camino.

La base en Buenos Aires también funciona como centro de talento para todo el Cono Sur. Argentina reúne una concentración muy alta de profesionales que combinan conocimiento técnico con capacidad para entender las necesidades de un negocio.

Hoy el equipo regional tiene diez personas, repartidas entre la Argentina y Chile. La compañía proyecta un crecimiento fuerte antes de que termine el año, con el objetivo de llegar a entre 30 y 40 profesionales enfocados en roles técnicos de implementación.

La búsqueda de talento local prioriza una cualidad puntual, que la compañía resume como urgencia y capacidad de acción. No buscan perfiles de laboratorio, sino profesionales capaces de llevar las soluciones a la práctica diaria con velocidad y responsabilidad frente al negocio.

Sobre ese perfil, Ruiz Guiñazú detalló que buscan personas capaces de traducir desafíos técnicos en resultados de negocio, que puedan integrarse en el equipo local, involucrarse a fondo y llevar la inteligencia artificial a producción en poco tiempo.

¿Qué sectores y áreas de las empresas logran resultados más rápido?

Los sectores mejor preparados son los que manejan un volumen alto de operaciones diarias, cuentan con bases de datos ordenadas y tienen procesos que cruzan varias áreas internas. En esos casos, los agentes autónomos de inteligencia artificial pueden mostrar resultados casi de inmediato.

El ritmo de adopción varía según el tamaño de cada organización. Esto coincide con lo que muestra un informe de la consultora McKinsey sobre el estado de la inteligencia artificial en Hispanoamérica, que señala que las corporaciones más grandes son las que aceleran más rápido la reorganización de sus procesos para capturar valor.

Banca, seguros, telecomunicaciones, comercio minorista, salud y turismo son los rubros donde los agentes autónomos generan un impacto inmediato y medible desde el primer momento. Son sectores que ya cuentan con la infraestructura y el volumen de datos necesarios para entrenar modelos con rapidez.

A solo tres meses de haber empezado a operar en el país, la compañía ya tiene pilotos activos en cuatro industrias distintas. Su esquema de validación permite probar una solución en menos de cuatro semanas, lo que agiliza el salto hacia la producción real.

Las tres áreas donde la adopción avanza más rápido son atención al cliente, gestión de personal y tareas de back office. Son sectores donde las tareas se repiten todo el tiempo, lo que permite que los agentes aprendan rápido.

Ya hay resultados concretos en la región. Un banco de primera línea logró bajar el tiempo de aprobación de créditos hipotecarios de tres semanas a tres días, gracias a un agente que revisa toda la documentación antes de que el oficial tome la decisión final.

Otro caso se dio en telecomunicaciones, donde un agente de soporte técnico asiste en vivo a los usuarios a través de la cámara del celular. Así resuelve problemas de instalación en el momento, sin necesidad de enviar un técnico a la casa del cliente.

El impacto no se mide de una sola manera, sino que se define junto con cada cliente según sus prioridades. Puede tratarse de la velocidad de respuesta, la baja de errores operativos, el aumento de ventas o la productividad general del equipo.

¿Cómo garantiza la seguridad y el control de los datos en cada implementación?

Las grandes empresas manejan información muy sensible de sus clientes y de su operación diaria, por lo que la seguridad informática no puede quedar en un segundo plano al incorporar agentes de inteligencia artificial. Una filtración de datos puede generar pérdidas millonarias y un daño difícil de reparar para la reputación de la compañía.

El control de los datos implica definir con precisión qué información puede consultar cada agente, cómo se guardan esos registros y de qué manera se revisan las decisiones automatizadas para evitar sesgos o errores. Ese control permite mantener supervisión humana en cada etapa del proceso.

Para las empresas locales, los problemas de infraestructura suelen ser una de las principales trabas. Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo sobre inteligencia artificial en América latina explica que la dispersión de los datos y la falta de estándares comunes complican el control técnico de estos sistemas.

La plataforma de Wonderful aborda este punto con un esquema de seguridad por capas, que va desde el diseño inicial de la arquitectura hasta el despliegue final dentro de la infraestructura de cada cliente, cuidando la privacidad de los datos en todo momento.

La compañía cuenta con las certificaciones más exigentes del sector informático, entre ellas la ISO 27001 para seguridad de la información y la SOC 2 Tipo II, que valida los controles operativos del sistema. Se trata de credenciales que dan garantías técnicas a los responsables de tecnología más exigentes.

También cumple con protocolos internacionales de protección de datos como el GDPR europeo y con las normas de seguridad para pagos PCI DSS, algo central para operar en sectores regulados como la banca y los seguros.

A eso se suma que Wonderful fue una de las primeras compañías del mundo en obtener la certificación ISO 42001, la norma internacional pensada específicamente para la gestión ética y segura de sistemas de inteligencia artificial. Ese estándar busca garantizar que los desarrollos respeten principios de transparencia y responsabilidad.

Toda esta información sobre los protocolos de seguridad está disponible de forma pública en el trust center de la compañía, lo que permite a las áreas de control de cada empresa auditar cada detalle antes de avanzar con la implementación.

Esa transparencia acorta los tiempos de aprobación de los oficiales de cumplimiento y los comités de riesgo, un obstáculo que suele demorar los proyectos tecnológicos en la región. Con acceso abierto a la documentación, las auditorías se resuelven más rápido.

Federico Ruiz Guiñazú, de Wonderful

Federico Ruiz Guiñazú

¿Cómo pueden las empresas argentinas medir el retorno de esta inversión?

El primer paso para los equipos de dirección es entender que postergar la adopción de estas herramientas no tiene un costo lineal, sino que ese costo crece de forma exponencial en contra de la competitividad de la empresa. En el mercado actual, la demora tecnológica equivale a perder terreno frente a la competencia sin darse cuenta.

El proceso funciona de forma parecida al interés compuesto financiero. El primer agente de inteligencia artificial que se pone en marcha genera un retorno rápido que ayuda a financiar el segundo proyecto con los propios recursos que genera esa eficiencia. Así, la tecnología termina pagándose sola a medida que avanza su adopción.

A medida que se suman nuevos agentes, el rendimiento mejora porque la empresa ya resolvió el ordenamiento de sus bases de datos y la integración de sus sistemas internos, lo que abarata los desarrollos siguientes. La infraestructura inicial funciona como base para todos los casos que vienen después.

La ventaja de arrancar temprano es enorme frente a quienes deciden esperar. Empezar un año antes permite desarrollar una capacidad interna de aprendizaje y adaptación que resulta muy difícil de igualar en el corto plazo. Esa ventaja acumulada termina funcionando como una barrera para el resto de los jugadores del sector.

La compañía recomienda a las empresas arrancar por procesos puntuales, con alto volumen de interacciones, datos ordenados y pocas áreas involucradas, para asegurar un primer resultado rápido. Un logro temprano genera la confianza interna necesaria para llevar estas herramientas al resto de la organización.

El impacto se debe medir con indicadores de negocio acordados antes de escribir la primera línea de código, ya sea la baja en los tiempos de atención, el aumento en la conversión de ventas o la reducción de reclamos recurrentes.

Acompañar a las empresas en ese aprendizaje de largo plazo es el objetivo central de Wonderful, que busca formar a los equipos locales para que aprendan a decidir qué tareas delegar, cuáles supervisar de cerca y qué decisiones dejar siempre en manos de las personas.

Todo apunta a que las empresas que empiecen a experimentar hoy con estas herramientas van a construir antes la experiencia operativa necesaria para liderar su sector en los próximos años. El futuro de los negocios locales se define en este presente, y la capacidad de adaptación técnica va a ser una de las mayores fortalezas competitivas de cada organización.

Nota de R.: Este artículo acerca de la inteligencia artificial de Wonderful fue publicado originalmente en iProfesional


Si te gustó o sirvió algo que publiqué, te ofrezco dos alternativas para agradecer y permitir la continuidad de mi trabajo en Bahía César:


Te invito a suscribirte gratis al boletín semanal de Bahía César para recibirlo en tu correo electrónico. Ingresa tu e-mail aquí.

César Dergarabedian

Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador. Ganador de los premios Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística, y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano. Elegido por Social Geek como uno de los "15 editores de tecnología más influyentes en América latina".

Deja un comentario