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La cifra de 30.000 desaparecidos en la Argentina durante la última dictadura cívico-militar argentina opera como una magnitud que supera la estadística para convertirse en una herida estructural de la nación.

El régimen instaurado el 24 de marzo de 1976 no ejecutó una violencia azarosa. Desplegó una ingeniería del terror con un fin preciso: la reconfiguración total de la sociedad mediante la eliminación de cualquier disidencia.

Para romper la abstracción del número, resulta imperativo poner nombre y apellido a las víctimas de la dictadura. Al reconstruir cincuenta trayectorias vitales, emerge la fisonomía de un país atacado en su inteligencia, su fuerza productiva y su capacidad de empatía.

A continuación, 50 perfiles que demuestran que el blanco de la dictadura fue la sociedad entera.

El disciplinamiento fabril: El caso Ford

La complicidad empresarial con la dictadura tuvo en la planta de la empresa automotriz Ford, en la ciudad de General Pacheco, en el norte del Gran Buenos Aires, su capítulo más oscuro. La empresa facilitó datos, listas y vehículos para el secuestro de sus propios delegados.

1. Pastor José Murúa

Delegado de la Línea de Prensa. El mismo día del golpe de la dictadura, fuerzas de seguridad lo retiraron de su puesto de trabajo con la aprobación de los supervisores de la firma.

2. Juan Carlos Ballesteros

Su captura dentro de la planta demostró el libre acceso militar a la línea de producción. Fue uno de los 24 trabajadores que impulsaron la causa judicial histórica contra la gerencia.

3. Adolfo Omar Sánchez

Delegado de subarmado. Sufrió interrogatorios y tormentos dentro del quincho recreativo de la empresa, convertido en centro de detención de la dictadura.

4. Juan Carlos Amoroso

Delegado de Estampado. La gerencia le advirtió explícitamente sobre las consecuencias de su actividad gremial antes de su secuestro. Le dijeron: «Dele saludos a Camps», en referencia al represor ilegal Ramón Camps.

5. Pedro Norberto Troiani

Delegado de Terminación. Relató los simulacros de fusilamiento sufridos en la dictadura dentro del predio de Ford, una empresa que lo abandonó a manos de las patotas.

6. Hugo Alberto Castro Santoro

Apodado «el Cabezón», combinaba su trabajo en la automotriz con estudios de arquitectura. Militaba en el Frente Argentino de Liberación. Permanece desaparecido.

7. Walter Kenneth Nelson Fleury

Obrero y delegado de nacionalidad brasileña e inglesa. Su secuestro en agosto de 1976 privó a la comisión interna de un cuadro clave en la defensa laboral.

8. Juan Aristóbulo Hidalgo Pereyra

Empleado de planta y militante del Partido Comunista. Su secuestro junto a su esposa evidencia la persecución ideológica de la dictadura sobre la inserción laboral.

9. Ricardo Luis Cagnoni Mariani

Técnico en electricidad y obrero. Su militancia en la Juventud Universitaria Peronista lo vinculaba con las luchas estudiantiles. Fue capturado en el barrio porteño de Constitución.

10. Félix Lucero

Trabajador de la planta víctima de la maquinaria de desaparición en diciembre de 1977. Su caso prueba la extensión temporal de la persecución interna en la dictadura.

La juventud como enemigo: La noche de los lápices

La Plata, la capital bonaerense y una de las principales ciudades universitarias de la Argentina, sufrió una saña particular de la dictadura. El régimen buscó extirpar la participación política adolescente.

11. María Claudia Falcone

Con 16 años, su capacidad de liderazgo en la UES la convirtió en una amenaza. Fue secuestrada del departamento de su tía abuela.

12. Claudio de Acha

Alumno del Colegio Nacional Rafael Hernández. Su secuestro marcó el inicio del descabezamiento de la Unión de Estudiantes Secundarios.

13. María Clara Ciocchini

Secuestrada junto a Falcone. Su militancia incluía la alfabetización en barrios pobres, prueba del ataque a la solidaridad juvenil.

14. Francisco López Muntaner

Capturado a los 16 años en su domicilio. La dictadura utilizó su fuerza contra menores para sembrar el pánico familiar.

15. Daniel Alberto Racero

Interceptado a los 18 años. Sufrió torturas sistemáticas para la obtención de datos sobre los centros de estudiantes.

16. Horacio Ungaro

Estudiante de la localidad de Gonnet. Su secuestro integra la lista de adolescentes que la dictadura decidió no devolver a sus hogares.

17. Patricia Miranda

Estudiante de bellas artes. Sobreviviente. Su caso demuestra la arbitrariedad de las capturas, pues no tenía militancia política.

18. Gustavo Calotti

Estudiante del Colegio Nacional. Aunque secuestrado unos días antes del 16 de septiembre, compartió cautiverio con el grupo de los lápices.

19. Emilce Moler

Sobreviviente. Su testimonio permitió reconstruir la dignidad mantenida por los jóvenes en los centros clandestinos.

20. Pablo Díaz

Sobreviviente. Su relato en el Juicio a las Juntas expuso ante la sociedad el horror vivido por los estudiantes secundarios.

El silencio impuesto: Periodistas y escritores

La censura requirió la eliminación física de quienes podían narrar el horror.

21. Rodolfo Walsh

Emboscado un día después de publicar su Carta Abierta a la Junta Militar. Símbolo del compromiso ético entre la pluma y la acción.

22. Haroldo Conti

Escritor y periodista de Crisis. Su captura buscó apagar una de las voces más sensibles de la cultura nacional.

23. Claudio César Adur

Periodista de El Cronista Comercial. Su desaparición eliminó a un analista crítico de la realidad económica.

24. María Bedoian

Redactora sindical. Secuestrada junto a su esposo, ilustra la persecución a la prensa gremial.

25. Lucina Álvarez de Barros

Periodista española de la revista Barrilete. Su labor cultural buscaba la democratización de la palabra.

26. Andrés Lucio Ariza

Corresponsal en Córdoba. Su trabajo sobre la realidad de los mecánicos lo convirtió en objetivo de inteligencia.

27. Horacio Félix Bertholet

Reportero de Canal 2 de La Plata. Su captura decapitó un espacio de formación de nuevos comunicadores.

28. Guillermo Bettanin

Periodista de Noticias. Su familia sufrió una persecución ensañada por su vínculo con la comunicación popular.

29. Carlos Bonavita Espínola

Periodista uruguayo. Su desaparición en Buenos Aires ejemplifica la coordinación represiva del Plan Cóndor.

30. Raymundo Gleyzer

Cineasta y periodista. Su desaparición buscó borrar el registro audiovisual de las luchas sociales en América latina.

La noche de las corbatas: El derecho bajo ataque

En la ciudad bonaerense de Mar del Plata, el régimen ejecutó un operativo específico para eliminar a los abogados de trabajadores.

31. Norberto Centeno

Redactor de la Ley de Contrato de Trabajo. Su asesinato fue una represalia directa del poder económico contra los derechos laborales.

32. Salvador Manuel Arestín

Abogado laboralista. Su defensa de los sindicatos lo situó como enemigo prioritario para el GADA 601.

33. Raúl Hugo Alais

Colega de Centeno. Su secuestro formó parte del descabezamiento de la abogacía comprometida en la costa atlántica bonaerense.

34. Tomás José Fresneda

Abogado secuestrado junto a su esposa embarazada. Simboliza la destrucción total del núcleo familiar.

35. Jorge Candeloro

Asesinado tras su paso por el centro clandestino «La Cueva». Su muerte fue confirmada por su esposa, única sobreviviente del grupo.

36. María de las Mercedes Argañaraz

Esposa de Fresneda, embarazada de cuatro meses. Permanece desaparecida.

37. Carlos A. Bozzi

Sobreviviente. Su testimonio judicial fue clave para condenar a los responsables de la represión en Mar del Plata durante la dictadura.

Fe y compromiso: La iglesia perseguida

A pesar de la complicidad jerárquica de la Iglesia Católica Apostólica Romana, el terrorismo de Estado en la dictadura atacó a dirigentes religiosos de comunidades de fe vinculadas a los pobres.

38. Alice Domon

Monja francesa. Secuestrada tras infiltrarse Alfredo Astiz en el grupo de la Iglesia de la Santa Cruz en el barrio porteño de San Cristóbal. Arrojada viva al mar.

39. Léonie Duquet

Compañera de Alice. Sus restos, identificados en 2005, confirmaron la existencia de los vuelos de la muerte en la dictadura.

40. Marta Juana González

Maestra y catequista cordobesa. Su asesinato castigó la promoción de una fe interpeladora del poder.

41. María de las Mercedes Gómez

«La Mecha». Trabajadora social y ex novicia. Desaparecida embarazada en Córdoba.

42. Carlos de Dios Murias

Sacerdote franciscano en La Rioja. Su asesinato fue un mensaje mafioso contra la pastoral de monseñor Enrique Angelelli.

43. Enrique Angelelli

Obispo de La Rioja. Su asesinato simulado en un accidente automovilístico buscó decapitar a la iglesia comprometida con los pobres.

La traición interna: Los conscriptos

El régimen no dudó en desaparecer a jóvenes que cumplían el servicio militar obligatorio bajo su propia custodia.

44. Alberto Agapito Ledo

Estudiante de historia y soldado en Tucumán. Desaparecido mientras cumplía órdenes de oficiales que luego falsificaron su deserción.

45. Pablo E. Albarracín

Desaparecido de la Escuela de Suboficiales Lemos. Ilustra la vulnerabilidad total de los jóvenes bajo bandera.

46. José D. Aleksoski

Secuestrado del Regimiento de Granaderos a Caballo. La purga interna alcanzó a las unidades de élite.

47. Miguel A. Arcatyn

Soldado de la base del Aeroparque porteño. Su rastro se perdió en una unidad naval.

Deportes y salud: El ataque al cuerpo

48. Miguel Sánchez

Atleta y poeta. Secuestrado tras correr la carrera San Silvestre. Su nombre simboliza hoy la carrera por la memoria.

49. Daniel Schapira

Tenista y estudiante de derecho. Su desaparición truncó una carrera deportiva y un compromiso político.

50. Ester Silvia del Rosario Felipe

Psicóloga cordobesa. Su secuestro junto a su esposo atacó a los profesionales de la salud mental comprometidos con lo social.

La reconstrucción de estas historias permite comprender que el 24 de marzo de 1976 no inició una guerra entre dos bandos armados, sino una cacería sistemática contra la sociedad civil.

Obreros, estudiantes, religiosos y profesionales formaron parte de un plan de exterminio de la dictadura cuya cicatriz, el número 30.000, exige memoria y reclamo de justicia permanente.


«Memoria 50» es una serie de artículos por el 50° aniversario del inicio de la última dictadura cívico-militar argentina, que se conmemorará el 24 de marzo de 2026. Puedes leer el resto de los artículos aquí.


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César Dergarabedian

Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador. Ganador de los premios Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística, y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano. Elegido por Social Geek como uno de los "15 editores de tecnología más influyentes en América latina".

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