El mercado argentino de teléfonos móviles experimenta una transformación profunda. El decreto 333/2025 eliminó de forma gradual los derechos de importación extrazona para este sector. En mayo de 2025 estos aranceles bajaron del 16% al 8% y, desde enero de 2026, llegaron a cero.
A esta medida se sumó una reducción del impuesto interno para dispositivos electrónicos, el cual pasó del 19% al 9,5%. En consecuencia, los precios al consumidor final en el canal formal cayeron y hoy, los valores locales de teléfonos móviles se acercan a los de países vecinos y a los de Estados Unidos.
El peso de la economía informal y el comercio irregular
A pesar de la mayor competitividad de precios de teléfonos móviles, las redes informales mantienen su actividad en todo el país. Su ventaja económica radica de forma exclusiva en la evasión del IVA, el impuesto a las Ganancias y los ingresos brutos.
Las dimensiones de este mercado paralelo son alarmantes. Las estimaciones del sector de fabricación de teléfonos móviles indican que el circuito no oficial concentra entre el 30% y el 35% de las ventas. Esto equivale a más de 3,2 millones de unidades anuales o unos 50.000 ingresos irregulares por semana.
El impacto económico perjudica directamente a las arcas del Estado. La pérdida de recaudación aduanera por teléfonos móviles ronda los 190 millones de dólares por año. Si se suma la evasión en toda la cadena de comercialización, el perjuicio fiscal total se ubica entre los 400 y los 500 millones de dólares anuales.
La venta ilegal también afecta el empleo formal. Los registros marcan la pérdida de 870 puestos de trabajo directos en plantas de ensamblaje y centros logísticos relacionados con teléfonos móviles. En la gama alta la situación resulta más grave, ya que allí el mercado paralelo capta hasta la mitad de la demanda total.
Los riesgos para los usuarios y las empresas
Comprar un teléfono móvil fuera del circuito legal expone a los consumidores a problemas graves. Para las empresas con flotas de dispositivos, este riesgo se multiplica con posibles fallas operativas masivas.
Las principales complicaciones son:
- Falta de garantía oficial: Los equipos ingresados de manera ilícita carecen de respaldo. Los servicios técnicos oficiales suelen rechazar la cobertura ante defectos de fábrica.
- Incompatibilidad técnica: Muchos dispositivos fabricados para el exterior no soportan las bandas locales. Esto dificulta la conexión a las redes 4G de Argentina (Banda 28) o a la nueva red 5G (banda n78). El resultado es una menor cobertura, navegación lenta y cortes de señal.
- Peligro eléctrico: Los cargadores sin homologación incumplen los requisitos de seguridad eléctrica vigentes. Su uso genera riesgos de sobrecalentamiento y posibles cortocircuitos.
- Bloqueos repentinos: Las operadoras de telecomunicaciones pueden bloquear los equipos con IMEI irregular por orden del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). El teléfono queda inutilizable para acceder a la red móvil.
Guía de verificación antes de la compra
Para evitar inconvenientes, es fundamental revisar el origen del equipo antes de concretar el pago. Los pasos a seguir son muy sencillos:
- Verificar el código IMEI: Se debe marcar #06# en la pantalla del teléfono. El número exhibido debe coincidir a la perfección con el de la caja y con el grabado en la bandeja de la tarjeta SIM.
- Consultar la base de datos oficial: Con el número IMEI anotado, el usuario debe revisar el sistema público del Enacom para descartar denuncias por robo o adulteración.
- Revisar la certificación: Todo dispositivo legal debe mostrar su inscripción en el Registro de Materiales de Telecomunicaciones (Ramatel), ya sea en el equipo, en su manual o en la caja.
- Exigir la factura de compra: Un comprobante tipo A o B emitido por un comercio registrado es el único respaldo válido para futuros reclamos o trámites de garantía.
Una nueva etapa para los teléfonos móviles en la Argentina
La eliminación de aranceles marca un cambio de reglas para el mercado argentino, pero la informalidad mantiene una estructura logística difícil de desarmar en el corto plazo.
Hoy el canal formal ofrece precios muy competitivos. El supuesto ahorro del mercado paralelo pierde sentido frente a los riesgos de bloqueo, la incompatibilidad de redes y la falta de garantías. Para los consumidores y las corporaciones, la compra legal representa la única vía segura para proteger la conectividad y la inversión económica.
Nota de R: Este artículo acerca de teléfonos móviles fue publicado originalmente en iProfesional.
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