Pablo Bedrossian y nuestra historia inconclusa


“Dale, vení, te va a hacer bien”.

Cuando un amigo que es como un ángel te da un consejo así, conviene aceptarlo y obedecerlo, como hice el 4 de octubre.

Pablo Bedrossian, uno de los amigos que más quiero y que Dios colocó como un ángel cuando falleció mi hija María, me invitó el 30 de septiembre a un recital que iba a ofrecer cuatro días después en la Iglesia Bautista del barrio porteño de Flores.

Para reforzar su propuesta que me la compartió al final del sepelio de mi madre, Martha Laurencena de Dergarabedian, me dio ese consejo que encabeza esta nota.

Y claro que me hizo bien volver a escuchar canciones tan queridas y entrañables, rodeados de muchos afectos.

Pablo Bedrossian

Pablo Bedrossian

Entre esas canciones que compuso Pablo destaco la última que se cantó esa noche, “Historia inconclusa“, que interpretábamos en el grupo Surcos, que integré con Alejandro y Lizie Bedrossian y Carlos Lavezzari.

Puedes ver fotos que tomé en ese recital aquí y otras canciones del recital en esta lista de videos que grabé.

Canciones de amor de autores estadounidenses y brasileños en la Biblioteca Nacional


Si te gustan las canciones románticas de los Estados Unidos y Brasil, tienes una cita imperdible el 1 de agosto en la Biblioteca Nacional, en Buenos Aires.

Lizie Rey (soprano y amiga mía, con quien compartimos un inolvidable tiempo musical en el grupo Surcos), Guadalupe Mroue (piano) y Florencia Ciaffone (violín) interpretarán ese día obras de Barber, Lauridsen y Whitacre, y de Villa-Lobos, Camargo Guarnieri y Gismonti.

El recital está programado para las 19.00 en el Auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional, en Agüero y avenida del Libertador.

La propuesta consiste en transitar por la música de algunos compositores estadounidenses y brasileños teniendo como hilo conductor la temática del amor.

El repertorio brasileño incluirá Bachianas Brasileiras N° 5 y El canto del cisne negro, de Heitor Villa-Lobos; cuatro canciones del ciclo Para acordar teu coracão, de Mozart Camargo Guarnieri ; Musas, canoras musas, de Fernando Mattos; y Agua e vinho, de Egberto Gismonti.

Por el lado estadounidense se escucharán Dirait-on de Les Chansons des Roses, de Morten Lauridsen; Sure on this shining night Op.13 N° 3, de Samuel Barber; A last song de Despite and Still Op. 41, de Samuel Barber; y Cinco canciones de amor hebreas, de Eric Whitacre.

Lizie Rey, Guadalupe Mroue y Florencia Ciaffone.

De izquierda a derecha: Lizie Rey, Guadalupe Mroue y Florencia Ciaffone.

La entrada es libre y gratuita.

Ni las tinieblas serían oscuras para ti, un recuerdo acerca de Alejandro Bedrossian


En medio del proceso de duelo por la muerte de mi hija mayor, María (puedes ver más al respecto en este blog que edité), compartí en febrero de 2009 por Facebook el Salmo 139:12, “Ni las tinieblas serían oscuras para ti”, una expresión que refleja mi confianza en el poder consolador y restaurador de Dios.

A raíz de esa cita, uno de mis amigos más queridos, Alejandro Bedrossian, compartió lo siguiente: “Esas palabras me emocionaron, e inspiraron este breve video que hicimos con Lizie (Rey, la esposa de “Alex”) de un modo muy casero. Está especialmente dedicado a quienes están pasando pruebas y dificultades, y siguen confiando en un Dios de esperanza”. Debajo, el video:

Mi relación con Alejandro viene de nuestra adolescencia, en plena dictadura militar en la década del ’70 en la Argentina. Fue de mucha influencia en mi vida, por su sensibilidad y afecto cristiano.

Luego la amistad se profundizó a principios de la década del ’90, gracias a Surcos, un grupo de música acústica cristiana, junto a Lizie (eximia vocalista), el guitarrista Carlos “Charlie” Lavezzari, y hacia el final de la historia del conjunto, con el flautista Daniel “Danny” Soto, además de un servidor en cacharros percusivos diversos .

El siguiente video de Surcos es el último de la trilogía del recital que se realizó en la Iglesia Cristiana Evangélica de Villa Luro, Buenos Aires, en 1991, en el que participaron también las bandas Invitación y Arcángel.

Aunque la banda nunca llegó a grabar su propio material, hubo distintos músicos que grabaron varios de los temas de Surcos.

Puedes ver otra presentación de Surcos, en 1992, en un congreso de la organización MEI en el Parque Sarmiento de Buenos Aires, en el siguiente video. En mi opinión, la canción fue la más lograda y hermosa del repertorio. Un detalle para observar: el proceso de cómo una masa dispersa y distraída de jóvenes logra concentrarse para escuchar a dos guitarras, una flauta, un percusionista y una maravillosa voz:

Alejandro cumplió a fines de junio de 2012 sus primeros 50 años de edad, y sigue con su apuesta por buena música cristiana, con letras con sentido, que reflejan una rica vida espiritual conectada con Dios y su prójimo. Puedes escuchar una grabación de su grupo Tierra Nueva, recién terminada, en este enlace. Recuerda al hacerlo de tener encendidos los parlantes de tu equipo (computadora, tableta o teléfono móvil).

Aunque no nos vemos ni hablamos con la intensa frecuencia de la juventud y de la banda, el profundo aprecio y cariño entre Alejandro y yo permanece, como los surcos que Jesús traza en la vida de aquellos que lo reconocen y sirven como Señor de la Vida.