Voces argentinas sobre el genocidio armenio: Andrés Guiragossian

El 24 de abril se cumplirán 100 años del inicio del genocidio armenio, mi comunidad de origen por el lado paterno.

Uno de los desafíos que plantean el trabajo de recordar y homenajear a las víctimas y damnificados de estas tragedias es encarnar a esas personas para que dejen de ser una cifra, una más entre miles de protagonistas anónimos. Con ese propósito entrevisté a argentinos descendientes de sobrevivientes del genocidio.

En las siguientes líneas, el testimonio del ingeniero Andrés Guiragossian, 46 años, residente en la localidad de Ingeniero Maschwitz, en el norte del Gran Buenos Aires.

-¿Qué parientes tuyos, que conociste en persona, vivieron en carne propia el genocidio?
-Soy descendiente de armenios, conocí a mis cuatro abuelos que fueron llegando a la Argentina entre 1917 y 1925 desde Kharpert, escapando del genocidio turco, una de las localidades que sufrió con mayor crudeza el ataque. Hoy esta localidad pertenece a Turquía, se llama Elazig.

Recorrieron caminando, en camello y carros mil kilómetros hasta llegar a Beirut (El Líbano) que era el puerto de salida para escapar y desde allí en barcos a vapor partían hacia nuevos destinos que luego de largos meses de travesía cruzando los mares llegaron hacia la Argentina en busca de paz y prosperidad donde finalmente la encontraron.

Por parte de padre mis abuelos fueron Gregorio Guiragossian y Eva Kehyayan, y por parte de madre Melquisetec Tucmanian y Vartohui Yazidjian.

Han sufrido el genocidio en carne propia, han visto morir a sus padres, hermanos, hijos, amigos y ellos aseguran haber sobrevivido sólo por la gracia de Dios ya que cuentan con un sinfín de historias milagrosas donde la muerte les ha pasado tan cerca que no encuentran otra explicación que haber sido elegidos con un propósito divino.

-A partir de tus recuerdos y vivencias, ¿cómo impactó en ellos lo sucedido hace 100 años?
-Me impactó que luego de haber sobrevivido a tanto sufrimiento, en lugar de debilitarlos los fortaleció de forma tal que se destacaban en cada lugar que estaban, en el barrio, en la familia, en la iglesia, etc. Su fe, optimismo, generosidad, cultura del trabajo y defensa a ultranza de los valores cristianos era indiscutibles e influyentes en todos los entornos que los encontraba.

-¿Cuál es tu posición y actitud ante el centenario del genocidio armenio?
-Luego de 100 años de los acontecimientos, un número que impacta, ha pasado tanto tiempo y es sorprendente que se siga negando la historia debido a intereses propios con apoyo de naciones que gozan de cierto beneficio por tener de aliada a Turquía.

Es de destacar la posición del papa Francisco al respecto y es realmente trascendente su mensaje de la misa del 12 de abril de 2015. La actitud del gobierno de Turquía de negación está quedando cada vez más en evidencia. Con optimismo pienso que los hechos de 1915 van a iluminarse con mayor intensidad y espero que el reconocimiento otorgue en parte algo de justicia luego de tanto sufrimiento padecido.

-¿Cómo recordarás el centenario del genocidio armenio?
-Mi colaboración es la de comunicar y compartir en los medios a mi alcance, las redes sociales, etc. el pedido de justicia, asistir a los eventos representativos aportando la cuota de presencia con mi familia con el propósito de contribuir a la comunidad que reclamamos justicia. Entiendo que es un pequeño esfuerzo para honrar el sacrificio de nuestros abuelos.

Parte de la familia de los abuelos de Andrés Guiragossian.

Puedes leer las respuestas del resto de los entrevistados aquí.

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