Bomberos voluntarios, héroes cotidianos al servicio de la comunidad

Vocación. Ese es el primer adjetivo que surge cuando se describe a un bombero voluntario. Largas jornadas laborales, incertidumbre, stress y caminar en el borde entre la vida y muerte son algunas de las situaciones a las que se exponen estas fuerzas de seguridad. Y todo ese esfuerzo es sólo por su fuerte convicción de servicio, de ayudar al prójimo y por su espíritu solidario.

Exponerse a los distintos escenarios (incendios forestales, en casas o fábricas, rescate de personas atrapadas en edificios, etc.) requiere de las herramientas necesarias para resolver de la mejor manera y de la forma más rápida cada caso, así como también minimizar los riesgos, tanto de las víctimas como de los propios bomberos.

Su función en la sociedad es importante, así que el mejor homenaje que se les podría brindar a estos trabajadores es proveerlos de los elementos necesarios para que puedan desempeñarse de manera más segura en cada rescate.

Cuando se habla de bomberos, lo primero que viene a la cabeza es el camión autobomba, sus overoles o las botas de goma, pero también existen otras herramientas preparadas para brindar una seguridad adecuada al momento de atender cada siniestro, como el caso de las tecnologías de la comunicación.

Existen soluciones para los bomberos, como el caso de los sensores biométricos en los uniformes que permiten monitorear desde una unidad central de control, sus signos vitales, como el ritmo cardíaco, e identificar cuando alguno de ellos está en problemas.

Si alguno sufre un accidente, estos sensores también emiten una alerta para indicar la necesidad de ayuda inmediata, en complemento con las aplicaciones de GPS, para identificar su ubicación exacta.

Sofía Doval, de 25 años de edad, con siete años de bombera voluntaria e integrante de la Fundación Bomberos de la Argentina, citó un ejemplo que demuestra este avance:

«Un caso concreto es el de los cascos, que ahora incorporan sistemas que permiten una buena comunicación con la persona que estás trabajando. Hoy, la tecnología logra que puedas comunicarte bien aún en un espacio donde hay mucho ruido o que las condiciones no son las mejores».

Oscar Ferrari, de 55 años, con 37 años de bombero voluntario, jefe de cuerpo de la ciudad de San Miguel, en el noroeste del Gran Buenos Aires y responsable del Departamento de Normalización de la Academia Nacional de Bomberos Voluntarios, expresó, en un testimonio que me facilitó la empresa Motorola Solutions:

«Hace 10 ó 15 años, se comenzó a pensar y a tomar conciencia de la necesidad de las comunicaciones para nuestra labor diaria; y desde hace unos cinco años a esta parte, las radios se han modernizado, son más amigables y más resistentes a golpes o al agua».

Las radios también cumplen un rol clave en la gestión porque permite comunicar a un equipo grande y que no están concentrados todos en un cuartel.

Según Doval, «a través de las radios nos llegan los avisos de emergencias, incluso unos minutos antes que activar la alarma, así que nos da un margen mayor de tiempo para convocar a los voluntarios y para llegar al cuartel».

En los momento críticos es aún más importante, «en un incendio, hay unos 100 metros aproximadamente desde el camión hasta el hecho. Hace unos años una persona era la mensajera entre ambos extremos, corría de un lado a otro transmitiendo los mensajes. Ahora con las radios se ha facilitado todo, se agilizó mucho la comunicación», dijo Ferrari.

«Hace unos años recuerdo que estábamos en un edificio en construcción, sin ascensor, que se prendió fuego en el piso 22º, debíamos gritar para comunicarnos. Hoy, con las radios, esta posibilidad no existe en mi cabeza», aseguró.

La instantaneidad de la información es clave. No es lo mismo entrar a un edificio en llamas sabiendo qué sucede con exactitud y a qué se van a enfrentar, que a entrar con los ojos vendados.

La información en tiempo real permite enviar fotografías o planos de un lugar, ayudando a tomar mejores decisiones, por ejemplo, indicando cuál es la salida más cercana o el camino menos riesgoso.

Para Doval, «la comunicación es súper importante en nuestro trabajo, donde cada segundo cuenta; es la base para que las cosas funcionen bien. Recuerdo un hecho puntual en que la comunicación salvó una vida. Un persona se quería tirar de un octavo piso y la comunicación entre los bomberos que estaban en ese piso y en planta baja fue crucial, ya que gracias a la coordinación de la comunicación se logró que el rescatista se lance a salvar a la víctima antes que se tire».

Ferrari recordó cuando sucedió la explosión y el posterior derrumbe de los edificios en la ciudad santafesina de Rosario, el 6 de agosto de 2013, cuando murieron 22 personas:

«Los bomberos trabajamos varias horas utilizando cámaras especiales para búsqueda y rescate técnico, con el objeto de detectar personas debajo de los escombros, donde solo un equipo de dos personas podían ingresar entre los laberintos producidos por los bloques de paredes y piso de los edificios derrumbados. Estar entre los escombros, sin moverse del lugar y transmitir por radio lo que estábamos viendo a cada instante por la cámara, fue clave para nosotros. Pudimos detallar paso a paso, minuto a minuto, lo que se observaba, transmitiéndolo al Jefe del operativo en un comando distante a unos 80 metros fuera de la zona de riesgo».

En el Día del Bombero Voluntario, el 2 de junio, la Fundación Bomberos de la Argentina propone honrar a los bomberos a través de la campaña «Doná tu M2 para el centro de entrenamiento para Bomberos».

Con los fondos recaudados se construirá el primer espacio dedicado a la instrucción y capacitación gratuita de los cuerpos de bomberos de todo el país.

Además, las instalaciones podrán ser utilizadas también por otras fuerzas de seguridad y por la comunidad, por medio de la realización de talleres de formación ciudadana en materia de prevención.

El proyecto tendrá alcance federal, ya que se contempla la inclusión de facilidades de alojamiento para contingentes del interior del país.

Para colaborar, se puede realizar el aporte a la cuenta corriente 0170-00615/4 del Banco Comafi (CBU 29900178 01700061540008) o visitar www.fundacionbomberos.org/.

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