La Copa Davis, un sueño histórico y personal hecho realidad

Soy un argentino que llegó al tenis gracias a Guillermo Vilas, el mayor exponente nacional de este deporte, que jugué en mi adolescencia en medio de la pasión popular que despertó el marplatense con sus éxitos.

Entre los pocos trofeos que no pudo alcanzar el gran «Willy», además de Wimbledon, estuvo la Copa Davis, que la Argentina ganó por primera vez el 27 de noviembre de 2016.

La primera serie de la Copa Davis que vi personalmente fue el 20 de septiembre de 1980, el partido de dobles de la serie semifinal que enfrentó a la Argentina con Checoslovaquia.

Fui al estadio del Buenos Aires Lawn Tennis bajo una tarde soleada junto a mi hermana Priscila y nuestro amigo Jorge Águilo.

Los tres jugábamos tenis junto a otros amigos de la iglesia evangélica bautista del barrio porteño de Caballito.

El debut personal no fue bueno, porque Vilas y José Luis Clerc perdieron ese partido de dobles, y al día siguiente, la serie ante los checoslovacos comandados por un joven Iván Lendl (en la foto de abajo, del diario porteño Clarín, sacando ante Vilas).

Con la llegada de la denominada «Legión», un grupo de grandes jugadores entre ellos Gastón Gaudio y Guillermo Coria, y en especial de David Nalbandian, volví a prenderme con la Davis.

Por ejemplo, ví por la TV durante más de seis horas ese partido de dobles histórico que Nalbandian y Lucas Arnold ganaron el 21 de septiembre de 2002 a los rusos Marat Safin y en Yevgeny Kafelnikov en Moscú, en una serie semifinal.

También por TV y de madrugada grité la increíble victoria argentina sobre Australia, que jugaba sobre césped y con el ex número 1 Lleyton Hewitt.

Nalbandian se lució con dos triunfos, incluida una paliza memorable sobre Hewitt.

Por televisión sufrí las finales perdidas en 2006 ante Rusia en Moscú; en 2008 ante España, de local en Mar del Plata; y en 2011 de nuevo ante España en Sevilla.

No pude ver la final de 1981, cuando Vilas y Clerc perdieron por 3 a 1 contra los Estados Unidos jugando de visitantes.

En 2008 concurrí al estadio Mary Terán de Weiss, llamado por error Parque Roca, junto a mi hija mayor, María, y mi amiga Griselda Cordes, a ver la serie con Suecia por los cuartos de final.

Los tres gozamos el 12 de abril de ese año con el triunfo de Nalbandian y Guillermo Cañas ante Jonas Bjorkman y Robert Linstedt.

Al día siguiente, en una mañana otoñal muy fría, sufrimos y gozamos con el esforzado triunfo de Nalbandian sobre Robin Soderling.

César y María Dergarabedian, Parque Roca, 13 de abril de 2008. Foto: Griselda Cordes.

El 7 de abril de 2013 fui de nuevo al Terán de Weiss para alentar al equipo nacional, que se impuso a Francia en cuartos de final, con este triunfo de Carlos Berlocq sobre Gilles Simon, que grabé en video en el propio estadio:

El 23 de noviembre de 2014 hice una excepción y aplaudí ante la pantalla al gran Roger Federer, cuando junto a sus compañeros suizos le ganaron la final a Francia, consiguiendo el genial helvético, el mejor tenista de la historia, el único título que le faltaba (en rigor, no conquistó aún la medalla de oro en individuales en los Juegos Olímpicos aunque sí en dobles).

Finalmente, en 2016, con una extraordinaria actuación de Juan Martín Del Potro y una sólida definición de Federico Delbonis ante Cooacia y de visitante, la Argentina conquistó la Copa Davis por primera vez en su historia.

En el estadio en la ciudad de Zagreb estuvo mi apreciado Ignacio Sbampato, con la cara pintada:

Y también estuvo en el estadio Diego Maradona, quien hizo su show tribunero, junto a una pareja local que pasó, supongo, una de las peores tardes de su vida.

Felicitaciones a Del Potro, Delbonis, Leonardo Mayer y Guido Pella y al capitán Daniel Orsanic por este sueño hecho realidad.

 

2 comentarios sobre “La Copa Davis, un sueño histórico y personal hecho realidad”

    1. César Dergarabedian – Buenos Aires, Argentina – Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador, soy ganador del premio Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Fui tallerista y prejurado de concursos de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, de Gabriel García Márquez. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano. Más información en https://bahiacesar.com/acerca-de/
      cesardergarabedian dice:

      Querida Ana, me alegra que te sorprenda que compartiera tanto con María, lo mismo hago con Agustina. Cariños. César

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