La tumba de Eva Perón en el cementerio de la Recoleta


La bóveda donde se encuentra el cadáver de Eva Perón es el lugar más frecuentado por los turistas, en especial los extranjeros, en el cementerio porteño de la Recoleta.

Las tumbas, que están a 200 metros a la izquierda del portón principal de entrada al cementerio, pertenecen a la familia Duarte. La de Eva Perón está cinco metros bajo tierra en el segundo sótano.

Los restos de María Eva Duarte de Perón llegaron a este lugar en la década del 70 cuando fueron repatriados desde España.

Antes fueron protagonistas del odio antiperonista de las fuerzas armadas y sus instigadores cívicos que derrocaron en 1955 a Juan Domingo Perón.

Eva falleció el 26 de julio de 1952, y debido a la necrofilia típica de los argentinos, Perón decidió contratar a Pedro Ara para que se hiciera cargo de embalsamar el cuerpo.

El cadáver fue a parar a la central sindical CGT, a la espera de la construcción de un altar, pero fue retirado en un camión el 23 de noviembre de 1955, por el jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército, el teniente coronel Moori Koenig, luego del golpe que derrocó a Perón ese año.

Las peripecias del cuerpo mortal fueron magistralmente noveladas por el escritor Tomas Eloy Martínez en su libro “Santa Evita”.

Incluyeron el traslado del cadáver a un lugar vecino a la ciudad italiana de Milán, bajo otro nombre, hasta su restitución a Perón en 1971 en la ciudad española de Madrid, donde se había exiliado.

En 1972, Perón regresó a la Argentina, pero prefirió dejar el cuerpo de Eva en Madrid. En 1973 fue reelegido presidente, con su esposa Isabel (en rigor, María Estela Martínez) como vicepresidenta.

Perón murió el 1 de julio de 1974. Isabel, a instancia de su ministro de Bienestar Social, José López Rega, ordenó el traslado del cadáver de Evita a Buenos Aires.

El proyecto de López Rega era construir el “altar de la Patria”, entre la Recoleta y el Barrio Parque, donde iban a estar los cuerpos de Perón, Eva, José de San Martín, Juan Manuel de Rosas, Hipólito Yrigoyen y Facundo Quiroga, entre muchas otras figuras históricas argentinas.

El 17 de noviembre de 1974 Eva fue sepultada en la residencia presidencial de Olivos, en el norte del Gran Buenos Aires, a un lado de su marido.

Dos años después, en octubre de 1976 los restos de Perón y Evita fueron separados por la dictadura cívico militar y entregados a sus parientes. Los restos de Perón se encuentran en el cementerio de la Chacarita.

La familia Duarte decidió depositar sus restos en el cementerio de Recoleta, donde descansa bajo dos planchas de acero.

La bóveda exhibe tendencia art decó de la década del 30. Su puerta es de bronce con festones flores y hojas sirven de fondo a una cruz latina. La parte superior tiene un brasero símbolo de la eternidad.

Siempre hay flores frescas en este lugar, donde además de Evita están Elisa Duarte de Arrieta y su marido el mayor Arrieta; Juan Duarte y Juana Ibarguren de Duarte.

Hay placas a la memoria de Arrieta, de Juan Duarte y las restantes recuerdan a Eva Perón. Los turistas extranjeros piden la traducción de estas placas a los guías.

Si tienes interés sobre manifestaciones populares en torno a esta tumba, te recomiendo ir al cementerio el 7 de mayo, el día del cumpleaños de Evita, y el 26 de julio cuando se cumple el aniversario de su muerte.

Yo elegí para visitarla un día soleado y calmo de invierno, el 2 de agosto de 2018, y fotografié el lugar con una cámara Sony A6500.

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