El templo de Glew que Raúl Soldi convirtió en una pinacoteca genial

En el sur del Gran Buenos Aires hay una localidad llamada Glew que tiene una pequeño templo católico romano que el gran artista plástico Raúl Soldi convirtió en una pinacoteca que vale la pena visitar.

Me refiero a la iglesia Santa Ana, quizás la más bella del Gran Buenos Aires, por su patrimonio artístico.

El templo comenzó a construirse en 1904 y se inauguró al año siguiente cuando el pueblo se llamaba Cambaceres, en la esquina de Aristóbulo del Valle y Raúl Soldi. Si, una calle lleva el nombre del artista.

La iglesia tiene 23 metros de largo por 8 de ancho. A gran altura iluminan seis claraboyas sobre los costados, cubiertas por cristales azules y blancos.

En las paredes internas hay arcos de 5 por 3 metros, limitadas por pilastras, que tiene los famosos murales pintados por Soldi.

Adosada al atrio de 2 por 9 metros se alza la fachada de reminiscencias neoclásicas que se cierra en un tímpano con un rosetón de cristales policromados.

Su estructura de ladrillos rojos está rematada por una espadaña con su campanil místico en el centro; tiene techo a dos aguas con el interior abovedado. El altar se encuentra separado de la nave por una baranda de hierro.

A un costado del templo hay un bello jardín, que prodiga un hermoso aroma.

Soldi conoció el pueblo a principios de la década del 50 y se enamoró de él por sus calles mansas y tranquilas.

Soldi propuso al párroco Jerónimo Kadlec de pintar los frescos, y empezó la tarea en 1953, que le demandó 23 años.

El artista le dedicaba sus veranos al tranjo, alrededor de ocho horas diarias, en un andamio rudimentario.

El tema principal es la vida de Santa Ana, madre de María, pero el escenario donde se desarrollan las escenas es el mismo pueblo.

El nacimiento de la Virgen tiene lugar en el patio de una casa que está en la esquina de la iglesia.

Soldi pintó molinos y animales. Las figuras de los frescos son más de 60 y hay unos 250 metros cuadrados pintados con frescos.

El altar mayor ha sido decorado con tres nichos del lado izquierdo del altar, el coro dos partes con una gran ojiva en el medio y otros dos frescos a los costados de la escalera.

Arriba, en el coro, se encuentra la figura de un fraile poeta que leía poemas en voz alta y también interpretaba música en el órgano mientras Soldi pintaba.

Santa Cecilia, que está sentada al órgano, es la muchacha que cantaba en la misa de los domingos.

Otras de las figura son una amiga de su esposa, por la cual conoció el pueblo y la persona que realizaba la limpieza.

¿Cómo se llega a este templo? Puedes tomar un tren de la línea Roca en la estación Plaza Constitución y bajarte en la estación Glew.

La parroquia queda a unos 300 metros de la salida de la estación:

El 20 de abril de 2019, un rato antes del atardecer, llegué a la parroquia, que estaba abierta y vacía.

Durante casi media hora gocé a solas y en silencio, quebrado cuando tomaba las fotografías de esta nota con una cámara Canon EOS 1300D, del arte de Soldi en las paredes del templo.

En la siguiente galería, fotografías generales de los murales. Puedes ampliarlas haciendo clic sobre ellas.

En la siguiente galería, fotografías en detalle de los murales. Puedes ampliarlas haciendo clic sobre ellas.

Al salir de la iglesia, recorrí el pequeño y hermoso jardín, que incluye una campana.

La cruz tenía un lienzo blanco, símbolo de la resurrección de Jesús de Nazaret.

Además de la Canon, usé para las fotografías un teléfono móvil Motorola Moto Z3 Play.

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