Andrea Catalano: ¿cuál es tu saldo personal del confinamiento por la pandemia?

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Las siguientes respuestas forman parte de la encuesta “Covid-19: ¿cuál es tu saldo personal del confinamiento?”. Más información sobre este sondeo aquí. 

-A ocho meses del inicio del confinamiento, ¿cómo llevaste este tiempo? Puedes responder con frases cortas o explayarte. Por ejemplo, desde un lacónico “Bien, sin grandes problemas” hasta una crónica de una página de extensión, con una evolución de tu experiencia desde el inicio a hoy.

-En general lo llevé bien. Seguí con un intenso ritmo de trabajo, mucho más que en tiempos normales, lo que empezó a resultarme pesado a partir del cuarto mes de aislamiento. En estos últimos meses se acentuó en mí la preocupación por el futuro de corto, mediano y largo plazo. Lo peor fue asumir que no podría realizar el viaje que había planeado y pagado el año anterior. Había sido mi regalo para mí, un hermoso proyecto personal que había concentrado esfuerzo, constancia, alegría, que había logrado delinear como proceso de reconstrucción. No hacerlo fue como un duelo.

-¿Cómo manejas ahora tu tiempo en el marco del aislamiento, en comparación a la era previa a la pandemia? ¿Adoptaste y consolidaste una nueva rutina que la mantendrías en la post pandemia? Si es así, te invito a describirla. Por ejemplo, realizar ejercicios de gimnasia a la mañana o una meditación espiritual.

-Tenía mi vida bastante bien equilibrada entre lo profesional y lo personal en la previa de la pandemia. La pandemia destrozó ese equilibrio. Más allá de la voluntad que puse por mantener ciertas rutinas, lo cierto es que la carga laboral era tan grande que me resultaba difícil armarme esos espacios.

-¿Cómo impactó el aislamiento en tu familia? Me refiero a tu relación con tu pareja, hijos, nietos, padres, abuelos u otros parientes cercanos. ¿Alguno de ellos dio positivo de coronavirus?

-Felizmente en mi familia no hubo casos de Covid. Sí hubo casos de conocidos o padres de amigos, algunos de ellos fallecieron, lamentablemente. A mi hijo lo afectó mucho. El aislamiento le hizo perder lo que venía ganando en autonomía, responsabilidad, confianza, por ser un preadolescente. Y le generó mucha tristeza. No ver a sus compañeros de escuela, no ir a la escuela le hizo perder vínculos y seguir aprendiendo. Creo que el daño a los niños, adolescentes y jóvenes es el más grave de esta pandemia y de las decisiones tomadas.

-¿Descubriste en este tiempo de aislamiento una película, libro, música, serie de TV, juego o videojuego, y que podrías recomendar?

-Sí, descubrimientos producto de mi ignorancia. Entre los libros que leí -que por suerte fueron varios- me quedo con El silencio de nuestras palabras, de Simona Sparaco, en base a una crónica periodística; Una temporada con Lacan, de Pierre Rey; y Elogio del riesgo, de Anne Doufourmantelle, que me obliga a leer y releer por su complejidad, y cuyo nombre del libro es un homenaje a lo que sucedió en su vida. Entre las series, sigo fanatizada con This is Us, y me gustó muchísimo Gambito de dama. Tengo mala memoria para estas cosas, vi más pero no me acuerdo.

-¿Cómo afectó el aislamiento a tu trabajo? ¿Seguís hoy con el trabajo en forma remota? ¿Cambiaste de trabajo’ ¿Iniciaste uno nuevo?

-En uno de mis trabajos, el remoto formaba parte esporádica de la actividad. Se hizo 100% online y trabajo como nunca. En mi otro trabajo se pasó a un esquema 100% online y hubo que reconvertir todo, y salió muy bien. Allí queda el teletrabajo como una muy buena experiencia, y mucho aprendizaje. Se pudo trabajar en equipo, aún con las dificultades que a veces impuso la conectividad. Se comprendió la ventaja del trabajo remoto.

-¿Aprovechaste este tiempo de aislamiento para realizar alguna tarea o alcanzar una meta personal postergada? Si es así, ¿cuál fue? Por ejemplo, una copia de seguridad de la computadora, ordenar tu biblioteca.

-Hice un montón de cosas, no postergadas, sino que ya venían con los antecedentes. Terminé mi diplomatura en Comunicaciones y Negociación en la UAUstral, y la última materia se cursó en formato on line (venía siendo presencial). Luego, realicé un programa de comunicación interna, en la misma universidad, on line. Tomé a lo largo del año clases de flamenco on line y me sumé a varias capacitaciones que, sobre diversas cosas, nos ofrecieron algunas empresas a los periodistas: desde un mejor uso de LinkedIn hasta fotografía o principios de marketing personal. Hace unos días comencé un curso de Bioeconomía, también en formato on line asincrónico. También hice algo de bricolaje hogareño: mi última tarea fue una guirnalda de luces de exterior. Sí, también ordené, tiré y regalé cosas pero eso fue a lo largo de los meses.

-¿Aprovechaste este tiempo de aislamiento para crecer en tus capacidades físicas, mentales, espirituales, laborales, profesionales? Por ejemplo, un curso por Internet, finalizar una tesina.

-Las laborales/profesionales/artísticas las expresé en la pregunta de arriba. En lo mental/espiritual también trabajé: me sumé a grupos de meditación on line aun cuando nunca había hecho meditación y retomé actividades vinculadas con las bondades de la respiración.

-Durante el aislamiento, ¿desarrollaste o tuviste reacciones como ansiedad, aburrimiento, desánimo, depresión o rabia? ¿Cómo las enfrentaste y superaste o tratas hoy con ellas?

-Sí, con excepción de la depresión, creo que pasé por las otras en modo montaña rusa. Las enfrento con muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucha fuerza de voluntad, un enoooooooooooooooooooooooooooooorme trabajo de salud mental con terapia, respiración, mucha lectura, y la play list de Música para Limpiar que hay en Spotify, que la ponía pero no para limpiar, anque la banda de sonido de Mamma Mía. Son antídotos contra el desánimo.

-¿Cuáles fueron las principales enseñanzas, ganancias y pérdidas que te deja este tiempo de confinamiento? Puedes incluir diferentes campos, como el personal, el bienestar físico y espiritual, el laboral, etc.

  • Ganancias: que el teletrabajo debe existir tres veces por semana; que la salud es prioridad siempre, con o sin pandemia. la física y la mental; que siempre hay que trabajar en los vínculos porque es la única red que sostiene.
  • Pérdidas: la imposibilidad de compartir con familia y amigos un café, un asado, un encuentro, los abrazos!!! por dios, la espontaneidad para reunirse; la humanidad de muchas personas, los viajes.

-Espacio libre para que agregues aquello que no aparecía en el cuestionario y que consideras que vale la pena mencionar.

La vida dejó de ser carnaval para convertirse en un protocolo. Humorada fácil para cerrar y seguir, porque es el único camino.

Andrea Catalano

Periodista en iProfesional. Telco, tecno, economía digital. Agua y vino. Una de las @ClementinasOk. En IG soy @andriucata

Puedes leer las respuestas del resto de los encuestados aquí. 

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