Desde la década de 1980, mantengo el hábito de usar una agenda en papel. Desde principios del siglo XXI, adopté el formato On Time, también conocido como estilo americano.
Cada diciembre, compro el repuesto para el próximo año en la librería Saturno, ubicada en la avenida Callao 437, Buenos Aires. Sin embargo, Citanova, uno de los principales fabricantes de agendas, dejó de producir este formato en 2024.

Agenda 2014 modelo On Time. Utilizo este modelo para registrar acontecimientos personales importantes.
Encontré en la misma librería un sustituto en su competidor, Morgan, que ofrece su propia versión de este formato de agenda bajo el nombre de Yang.
La transición del 31 de diciembre al 1 de enero es el momento de anotar compromisos y actividades en la agenda, que a lo largo del año se llenará con el registro de acontecimientos importantes.
¿Por qué elijo una agenda en papel?
Aunque mi trabajo actual es completamente digital, valoro esta costumbre arraigada en la cultura del papel. Me fascina ver cómo la hoja en blanco de la agenda se va cubriendo con trazos de tinta que, con el tiempo, servirán para ejercitar la memoria al releerlos.
Para reflexionar más sobre la elección entre papel y formato digital para una agenda, puedes leer este artículo propio:
“La ofrenda musical” de Bach: música de 1747 que inspira en 2026
Desde hace una década, también elijo una canción que sirva como lema e inspiración para el año que comienza. Para este año nuevo 2026, mi elección recae nuevamente en Johann Sebastian Bach, el compositor alemán que escuchó y transcribió parte de la música que se gozará en el cielo nuevo y la tierra nueva creadas por Dios.
Tres años y medio después de la primera vez que la elegí, pero para fecha, volví a a seleccionar «La ofrenda musical», considerada la cúspide del arte del contrapunto en el barroco.
En la última etapa de su vida, Bach se dedicó a obras cíclicas de gran escala, explorando a fondo las posibilidades contrapuntísticas de un tema simple.
«La ofrenda musical» es una colección de música de cámara que Bach escribió para Federico el Grande de Prusia. En mayo de 1747, tras conocer al rey, quien admiraba su habilidad para la improvisación, Bach aceptó el desafío de improvisar una fuga sobre un «tema real» que el monarca le propuso.
Se dice que Bach hizo una improvisación brillante y, entusiasmado con el tema, prometió grabarla e imprimirla. Cumplió su promesa dos meses después, publicando una serie de composiciones basadas en el tema del rey: una sonata en trío, un ricercar a tres y seis voces, y diez cánones.
Los cánones de esta obra son una forma de «música visual», concebidos por Bach como rompecabezas musicales que el intérprete debe descifrar antes de poder ejecutarlos correctamente.
Una de mis piezas favoritas de “La ofrenda musical” es el “Canon a 4 Quaerendo invenietis”, un verdadero enigma. Bach solo escribió una parte y dejó escasas indicaciones, con la inscripción «Quaerendo invenietis» («buscad y encontraréis») y la indicación de ser un canon a cuatro partes (a 4).
La grabación incluida en este artículo presenta una única parte de bajo, tocada por Mieneke van der Velden en viola da gamba, y tres partes en la misma posición, interpretadas por el violinista Shunske Sato. El siguiente video es parte del proyecto «All of Bach», que te mencioné en este artículo.
La lista de reproducción completa de «La ofrenda musical» BWV 1079 está disponible aquí.
Te deseo un buen año nuevo 2026.
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