En la era de la inteligencia artificial (IA) generativa, la autenticidad de las imágenes se convirtió en una preocupación central para medios, empresas y el público.
Getty Images, una de las principales empresas globales de fotografía editorial y creativa, se enfrenta al desafío de trazar una línea clara entre el contenido real y el sintético, que equilibre la innovación tecnológica con el rigor periodístico.
En una entrevista que le realicé, Ken Mainardis, vicepresidente senior de editorial global de Getty Images, detalló el impacto de la inteligencia artificial en la actividad fotográfica, las políticas de la compañía y las estrategias para salvaguardar la integridad de sus colecciones.
Diferenciar lo real de lo sintético
Getty Images mantiene una política estricta: no acepta contenido generado ni mejorado con inteligencia artificial en sus colecciones editoriales (noticias, deportes, entretenimiento). La compañía, si bien comercializa herramientas de generación de imágenes, asegura una división técnica clara.
El modelo de IA de Getty está entrenado exclusivamente con contenido de sus bibliotecas creativas y no puede generar ni modificar imágenes que contengan propiedad intelectual protegida o personas reconocibles.
Es decir, su IA no puede crear, por ejemplo, una imagen de un jugador famoso con logos oficiales, lo que simplifica la garantía de que sus imágenes editoriales no son alteradas sintéticamente.
Humanos y tecnología: La doble defensa de la autenticidad
A pesar del avance tecnológico, Mainardis subrayó que los «humanos» siguen siendo el núcleo del negocio. La experiencia, el talento y el criterio de los fotógrafos y editores son insustituibles por cualquier software.
La «cadena humana» de custodia va desde el fotógrafo que captura el momento, hasta los editores y especialistas en operaciones que procesan y verifican las imágenes, a veces en menos de 30 segundos.
Esta experiencia humana se complementa con herramientas tecnológicas. Getty Images invierte en ambas áreas para garantizar la confianza.
Los editores especializados utilizan su criterio junto a «una variedad de herramientas tecnológicas que ayudan a identificar contenido potencialmente riesgoso», cuyos detalles no se comparten para evitar dar ventaja a actores malintencionados.
La regulación y el futuro de los derechos de autor
Mainardis enfatizó que la inteligencia artificial, aunque beneficiosa, presenta riesgos significativos si no se regula adecuadamente, especialmente para la prensa libre y la creatividad. Defendió la necesidad de un marco regulatorio claro, y sugirió que la innovación no debe socavar a los creadores.
Respecto al argumento de «uso justo» esgrimido por desarrolladores de modelos fundacionales de inteligencia artificial para entrenarla con material protegido, desde Getty Images lo refutan, especialmente cuando los resultados de la inteligencia artificial compiten con el contenido original, obtenido sin consentimiento ni compensación.
La compañía se muestra abierta a acuerdos de licencia con socios que compartan un compromiso con soluciones de inteligencia artificial responsable y el reconocimiento del valor del contenido atribuido.
El valor irremplazable de la fotografía de campo
En deportes, donde la velocidad es crucial, existe la tentación de usar mejoras sintéticas. Sin embargo, Mainardis sostuvo que el «purismo» visual es comercialmente sostenible porque las audiencias valoran la autenticidad y la credibilidad. En un mundo saturado de imágenes, el realismo se vuelve más valioso que cualquier mejora estética.
Frente a la amenaza de imágenes falsas, Getty refuerza sus procesos de verificación, exige material original y confía en su red de fotógrafos acreditados.
De cara a actividades como los Juegos Olímpicos de verano de 2028 y el Mundial de fútbol masculino 2026, la estrategia se centra en la inversión continua en experiencia editorial y herramientas de identificación de riesgo.
Mainardis sostuvo que la inteligencia artificial no puede reemplazar el ojo humano en la cobertura deportiva. La anticipación, el criterio editorial y la sensibilidad para capturar el momento emocional decisivo son habilidades profundamente humanas.
Getty Images es un miembro clave de los grupos de trabajo C2PA, que promueven el desarrollo de un estándar de procedencia criptográfica para los metadatos de las fotos, lo que permitiría a los usuarios verificar la trazabilidad de las imágenes.
Ante la preocupación de que el contenido sintético inunde el mercado y precarice la profesión de los fotoperiodistas, Mainardis argumentó que, si bien la IA convierte el contenido genérico en «commodity», el valor de la «verdadera experiencia» y la fotografía de eventos en vivo se vuelve más evidente. La demanda de imágenes auténticas y la confianza se fortalecen.
Para los fotógrafos argentinos preocupados por la explotación de sus archivos, el mensaje de Getty es la exigencia de transparencia, consentimiento y mecanismos de compensación.
El trabajo entre agencias, medios y asociaciones, junto a un marco regulatorio sólido, es vista como la clave para que la tecnología sea una aliada del periodismo visual, construida sobre el respeto al creador.
Nota de R.: Puedes leer la entrevista acerca de inteligencia artificial y fotografía en su formato original en iProfesional aquí.
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