Desde el 10 de agosto, la aplicación de escritorio de Google Drive dejó de enviar fotos y videos en forma automática a Google Fotos. La conexión que unía ambos servicios se eliminó por completo, y quienes usaban ese sistema para respaldar sus imágenes tienen que armar una rutina nueva.
¿Qué cambió exactamente en Google Drive?
Hasta hace poco, la aplicación para Windows y macOS permitía elegir carpetas locales y subir su contenido dos veces al mismo tiempo. Por un lado, los archivos quedaban guardados en Drive como datos comunes. Por otro, se sumaban a la línea de tiempo de Google Fotos, con toda su organización automática. Esa función ya no aparece en el panel de preferencias de la app.
¿Cómo hago para respaldar mis fotos ahora?
La única vía que ofrece Google para mantener el respaldo activo es manual y pasa por el navegador. Hay que entrar a la web de Google Fotos, tocar el botón con el símbolo de más y elegir la opción para crear copias de seguridad de carpetas. Ahí se seleccionan las ubicaciones del disco que se quieren proteger.
El problema es que este método solo funciona mientras la pestaña de Google Fotos permanece abierta, o mientras corre su aplicación web. Apenas se cierra esa ventana, la subida de material nuevo se corta al instante.
En las computadoras con macOS la situación es más incómoda todavía, porque el sistema de Apple no admite este respaldo directo de carpetas hacia la fototeca nativa. La única salida, en ese caso, es sincronizar primero con iCloud y después usar la app móvil de Google Fotos en un iPhone o un iPad.
Conviene prestar atención, además, a la diferencia entre los dos modos de Drive para computadoras. En el modo espejo, los archivos se copian físicamente en el disco local. En el modo de transmisión, se descargan solo cuando se necesitan.
Cambiar de uno a otro sin revisar antes el estado de la sincronización puede borrar información de forma definitiva si la caché local se elimina antes de que termine de subirse a la nube. Google tiene una guía de soporte con el detalle técnico de estas configuraciones para quien quiera profundizar.
¿Qué pasa con las fotos que ya tenía guardadas?
El material subido antes del 10 de agosto no sufre ningún cambio: sigue disponible en la biblioteca de Google Fotos igual que siempre, porque la medida no tiene efecto retroactivo.
El riesgo aparece con los archivos nuevos. Si la app de Drive para computadoras sigue configurada para sincronizar las carpetas locales, esas imágenes van a seguir llegando a la nube de Drive, pero nunca van a cruzar hacia Google Fotos.
Y esto ocurre sin ningún aviso: la aplicación no muestra ningún mensaje de error, así que muchos usuarios van a suponer que su respaldo de fotos sigue activo cuando en realidad no lo está.
Guardadas solo en Drive, esas fotos pasan a comportarse como cualquier archivo. Se pierde la búsqueda por rostros, por lugares y la posibilidad de pedirle a Gemini que busque algo dentro de esas imágenes, porque Drive no analiza el contenido visual de lo que guarda.
¿Cómo evito perder o duplicar mis archivos nuevos?
Antes de armar la rutina nueva conviene desactivar la anterior, para no terminar subiendo el mismo archivo dos veces. Si una carpeta queda configurada para sincronizar con Drive de forma clásica y, a la vez, para respaldarse en Fotos, cada imagen ocupa el doble de espacio en el almacenamiento compartido de la cuenta, el mismo que se reparte entre Gmail, Drive y Fotos.
Para desactivar el método viejo hay que abrir la aplicación de Drive, entrar al ícono de configuración, ir a Preferencias y ubicar la pestaña de carpetas de la computadora. Ahí se selecciona la carpeta vinculada y se destilda la opción de generar copia de seguridad en Google Fotos, y después se guarda el cambio.
Con eso resuelto, se puede avanzar con el respaldo nuevo desde la web de Fotos, siguiendo los pasos descriptos más arriba.
Para quienes prefieren tener además una copia física fuera de la nube, Google Takeout permite exportar toda la biblioteca o álbumes puntuales en archivos ZIP, que llegan por correo cuando el proceso termina. Según la cantidad de fotos, esa exportación puede demorar desde minutos hasta varios días.
¿Se puede automatizar el respaldo sin dejar el navegador abierto?
Para quienes no quieren depender de una pestaña abierta, existen caminos por fuera de lo que ofrece Google. Algunos servicios externos se conectan con la API oficial de Google Fotos y permiten automatizar todo el proceso.
MultCloud es una de las plataformas más usadas para esto: conecta la cuenta de Drive con la de Fotos y traslada las imágenes de forma automática apenas llegan a la nube, sin depender de que la computadora esté prendida ni de la conexión local, porque el trabajo se hace en servidores remotos.
IFTTT ofrece algo parecido a través de flujos de trabajo programables: cada vez que se agrega una imagen a una carpeta de origen en Drive, el servicio detecta el archivo y envía una copia a la galería de fotos, también desde sus propios servidores.
Y para quienes prefieren directamente cambiar de plataforma, Microsoft OneDrive y Dropbox todavía mantienen el respaldo automático de fotos desde la computadora en sus aplicaciones de escritorio para Windows y macOS, sin necesidad de pasar por un navegador.
Nota de R.: Este artículo acerca de Google Drive y Google Fotos fue publicado originalmente en iProfesional.
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