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La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de Brasil dio luz verde a Telefónica Brasil, la operadora que funciona bajo la marca Vivo, para arrancar con las primeras pruebas del servicio «Direct to Cell» de Starlink, la red satelital de la empresa SpaceX del magnate sudafricano-estadounidense Elon Musk.

El ensayo permite que teléfonos móviles con tecnología de cuarta generación (4G) convencionales se enlacen de forma directa con los satélites de órbita baja de Starlink, sin antenas parabólicas ni accesorios adicionales.

En las zonas rurales brasileñas donde Vivo presta servicio, los usuarios ya notaron que el ícono de señal combina la red terrestre con la marca de Starlink en la pantalla de sus equipos. Con este permiso, Brasil pasa a ser el principal terreno de prueba de Sudamérica para una tecnología que busca terminar, de manera definitiva, con las zonas sin cobertura de telefonía móvil.

El piloto opera con frecuencias terrestres que el regulador brasileño cedió de forma temporal y con carácter secundario, por lo que el servicio de Starlink no cuenta con resguardo ante interferencias de otras redes. El avance calienta la pulseada entre operadoras de la región, que buscan cerrar convenios espaciales para sumar mensajería y alertas de seguridad en zonas alejadas.

Cómo se conecta un celular común a los satélites de Starlink

Cada satélite de la nueva flota de SpaceX funciona como una antena de telefonía que orbita el planeta. Incorpora un módem especial que emite señales compatibles con la tecnología que ya trae tu teléfono móvil, así que el equipo en órbita reproduce, desde el espacio, la misma señal 4G que emitiría una antena terrestre.

Para lograrlo, el satélite usa las mismas frecuencias que cada operadora tiene licenciadas en su país. Eso permite que tu celular se enganche de manera automática a la señal orbital de Starlink apenas pierdes la cobertura de tierra, sin instalar nada ni tocar la configuración del equipo.

La ventaja de este esquema es que no hace falta un teléfono móvil especial ni una aplicación adicional. Si tu celular soporta 4G y tiene el sistema actualizado, reconoce la red satelital como si hicieras itinerancia («roaming») en otro país.

El manual técnico que publicó SpaceX detalla que el enlace con Starlink combina antenas de matriz de fase y enlaces láser entre satélites para orientar haces de señal sobre puntos precisos de la superficie terrestre.

El mayor desafío de ingeniería de Starlink pasa por la potencia del celular, que transmite con apenas 0,2 vatios. Como la antena y la batería del teléfono móvil son chicas, todo el trabajo de captar esa señal débil, a más de 500 kilómetros de distancia y en medio del ruido electromagnético del espacio, recae en enormes antenas satelitales diseñadas para funcionar como oídos ultrasensibles.

A eso se suma otro problema: los satélites viajan a 27.000 kilómetros por hora, por lo que las ondas de radio llegan con variaciones de frecuencia. El software de la red ajusta esas distorsiones en microsegundos, de forma automática.

Por las limitaciones de ancho de banda en el espacio, el servicio arranca en fases. La primera etapa habilita mensajes de texto cortos, alertas de emergencia y datos básicos de ubicación en zonas rurales. Las llamadas de voz y el video quedan para etapas posteriores de desarrollo.

Qué limitaciones y ventajas tiene la prueba brasileña

El beneficio central del ensayo en Brasil es la chance de borrar los puntos sin señal en rutas secundarias y en el enorme territorio rural del país. En un país de escala continental, la cobertura satelital funciona como red de contención para pedir auxilio en accidentes o emergencias en zonas aisladas.

El servicio también apunta al campo. Maquinaria agrícola, sensores de telemetría y equipos de monitoreo rural pueden mantenerse conectados sin depender de una antena cercana, lo que evita gastos en infraestructura terrestre para los productores.

SpaceX ya tiene un acuerdo con la empresa John Deere en Brasil: los tractores y cosechadoras de la marca envían datos de cosecha en tiempo real gracias a receptores satelitales incorporados.

Pero el piloto también tiene condiciones estrictas. Opera con un ancho de banda acotado, de solo 5 megahercios por canal, y con carácter secundario: si la señal satelital interfiere con antenas urbanas, Vivo debe cortar la transmisión de inmediato para proteger a los usuarios de la ciudad.

Anatel formalizó este permiso mediante el Acto 9095, del 19 de julio de 2026, que habilita a Telefónica Brasil a usar hasta 50 terminales móviles en su espectro terrestre para juntar información sobre el funcionamiento del sistema.

Otra limitación es que la capacidad de la red se reparte entre todos los que intentan conectarse en la misma zona. Si muchas personas envían mensajes al mismo tiempo desde el mismo lugar, la velocidad baja de forma notoria, por lo que el servicio queda acotado a funciones básicas de mensajería.

Además, la conexión exige una vista despejada del cielo. El cemento de los edificios, las estructuras metálicas o la vegetación densa bloquean la señal, así que el sistema no funciona puertas adentro ni bajo techo.

Qué países de la región ya tienen el servicio comercial de Starlink

Chile y Perú son, hasta ahora, los únicos países de América Latina donde el servicio funciona en forma comercial, de la mano de la operadora Entel. Ahí, los clientes de planes premium y corporativos ya cuentan con la conexión satelital incluida en su abono, sin cargo adicional en una primera etapa.

En Chile, las pruebas arrancaron en el Parque Nacional Pan de Azúcar. El gobierno de ese país remarcó que fue el primero de la región en conectar teléfonos comunes con satélites de órbita baja para pedidos de auxilio en zonas inhóspitas.

El regulador Subtel documentó los ensayos técnicos realizados en Diego de Almagro, donde se confirmó el envío exitoso de mensajes de texto vía satélite en zonas extremas. En febrero de 2025 se sumó otra prueba en el desierto de Atacama, sin cobertura móvil tradicional, y después una demostración en los bosques patagónicos, donde un mensaje tardó unos siete minutos en llegar.

Tras superar los controles de coexistencia de frecuencias, Entel lanzó el servicio comercial con planes de 150 y 450 gigabytes, desde 12.990 pesos chilenos por mes. En las primeras semanas después del lanzamiento, en junio de 2026, la operadora contabilizó más de 450.000 usuarios activos, según sus propios datos.

Ese resultado presiona a otros jugadores del mercado. América Móvil, del empresario mexicano Carlos Slim, anunció en su balance del primer trimestre de 2026 una inversión de 22.000 millones de dólares a tres años para reforzar su infraestructura regional junto a otros socios satelitales.

En lugar de sumarse a Starlink, América Móvil apostó por AST SpaceMobile, otra compañía estadounidense que construye una red de banda ancha directa al celular con antenas de gran tamaño, llamadas BlueBird, pensadas para ofrecer mayor velocidad de datos.

AST SpaceMobile, según un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos en febrero de 2025, cerró acuerdos de espectro de hasta 45 megahercios para ampliar la capacidad de su red. La pulseada entre Musk y Slim por el negocio de la conectividad satelital directa ya redefine cómo se mueven las operadoras tradicionales de la región.

Cuándo tendrán los celulares argentinos señal satelital

En la Argentina todavía no hay fecha oficial de lanzamiento para este servicio de Starlink. Su llegada depende de que SpaceX cierre acuerdos de espectro con las operadoras móviles locales.

A diferencia del servicio de internet residencial de Starlink, que usa antenas propias y bandas satelitales exclusivas, la conexión directa al celular necesita alquilar espectro terrestre. Esto quiere decir que la compañía de Musk tiene que negociar con Personal, Movistar o con Claro, la marca de América Móvil en el país.

Por esa razón regulatoria, un celular solo podrá enlazarse con los satélites si su línea pertenece a una operadora que firme un convenio de reciprocidad con SpaceX. Hasta el 7 de septiembre de 2026, ninguna empresa argentina figuraba en la lista oficial de socios de conectividad satelital de la compañía.

En el plano normativo, el Ente Nacional de Comunicaciones dio un paso relevante con la Resolución 372, del 8 de mayo de 2026, que autoriza de manera excepcional a Starlink Argentina a operar en bandas del rango W para sus estaciones terrestres.

Esa habilitación permite ampliar la capacidad de transferencia de datos de su red. El Gobierno también avanzó con la licitación de espectro que antes estaba reservado para Arsat, la empresa estatal, con el objetivo de fomentar la competencia.

La discusión sobre a quién se le asigna el espectro terrestre y cómo convive con las redes de superficie sigue abierta en el país. Si las operadoras cierran los acuerdos de alquiler de espectro en la segunda mitad del año, según estima la industria, las pruebas piloto locales de Starlink podrían empezar poco después, con los primeros servicios de mensajería básica disponibles en los próximos meses.

Cuando el servicio de Starlink llegue a la Argentina, se ofrecerá bajo dos modalidades habituales en otros mercados: incluido sin costo extra en los planes más caros, o como paquete opcional por un valor estimado de 10 dólares mensuales por línea.

Nota de R.: Este artículo acerca de Starlink fue publicado originalmente en iProfesional


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César Dergarabedian

Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador. Ganador de los premios Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística, y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano. Elegido por Social Geek como uno de los "15 editores de tecnología más influyentes en América latina".

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