Que la fortaleza de Dios los guíe,
que el poder de Dios los preserve,
que la sabiduría de Dios los instruya,
que la mano de Dios los sostenga,
que el camino de Dios los dirija,
que el escudo de Dios los defienda,
que las huestes de Dios los protejan,
ahora y siempre. Amén.
Atribuida a San Patricio, Irlanda, siglo V.
Fuentes: «A World of Blessing», compilador por Geoffrey Duncan, Canterbury Press, 2000.Traducción: Roberto Jordan. Bajo Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina de Red Crearte.