Con motivo de la celebración de un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo de 2010, la Iglesia Evangélica Metodista Argentina difundió la siguiente oración:
Señor, invocamos tu presencia en este día de alegría.
Y te pedimos que recibas nuestra gratitud:
- por aquellos que hace más de 200 años se atrevieron a soñar sueños de libertad,
- por los que en aras de esos sueños lo entregaron todo
- por una Patria liberada, grande y generosa.
Nos alegra recordar que la construcción de nuestra Patria se logró gracias a la persistente tarea de quienes con tesón y trabajo construyeron una Nación donde se pudiera crecer en paz y armonía, abierta a toda persona de buena voluntad que quisiere habitar nuestro suelo.
Te agradecemos que, en la construcción de esta Patria, distintos credos fueran acogidos para expresar libremente sus convicciones, y contribuyeron a forjar un país diverso, inclusivo, tolerante, con ciudadanos responsables y comprometidos.
Que tu Espíritu continúe guiándonos en este camino en el que aún nos queda mucho por hacer.
Que el amor fraternal nos una y nos desafíe para que tu mensaje llegue a todos aquellos que lo necesitan y esperan.
Por eso, Señor, ayúdanos a construir la paz en el seno de nuestra sociedad junto a quienes trabajan por afianzarla en la comunidad.
Queremos acompañar a quienes en nuestro país aún no pueden disfrutar de las condiciones mínimas para una vida sana y creativa;
- por los niños que están solos;
- por aquellos jóvenes víctimas de las drogas y la falta de sentido en sus vidas;
- por los queridos pueblos originarios que todavía luchan
- por sus tierras y el respeto de su dignidad;
- por los trabajadores y trabajadoras que cada día se esfuerzan por dar una mejor calidad de vida a sus hijos.
Darles lo que les pertenece es justo a fin de consolidar una sociedad donde la paz esté cimentada sobre la verdad y la justicia.
Señor, porque la paz es fruto de la justicia, te pedimos nos des fuerzas para encarar nuestra responsabilidad y hacer de este país el lugar de paz y bonanza que nuestro pueblo merece.
Jesús nos ha dicho: “He venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Que esa vida esté con todos los que habitamos este país y nos ayude a afrontar las desilusiones, resistencias y frustraciones con esperanza y con fe.
Porque nuestro compromiso es con el Evangelio transformador de realidades, personales y sociales, que nos desafía a compartir las angustias y esperanzas de nuestro pueblo, queremos pedirte por los hombres y mujeres que tienen la responsabilidad de conducir nuestras instituciones, y por todos nuestros políticos para que con sabiduría y buena voluntad encaren un diálogo creativo para el bien de todo el pueblo.
Y, en especial, te pedimos por la Sra. Presidenta, para que la acompañes en su vida, en sus decisiones y en la responsabilidad de conducir el destino de nuestra Nación, a fin de que sea guiada por la verdad y la justicia, bajo tu ayuda y sostén.
Amén.