Carlos Fuentealba: retrato de un maestro emblemático

Gabriela Nemiña, autora de «Malestar, deseo y saber«, editado por Noveduc Libros, realiza en esta obra un homenaje en memoria del maestro Carlos Fuentealba, asesinado por la policía en Neuquén en 2007, durante una protesta docente.

Nemiña, quien fue profesora de Fuentealba cuando éste estudio la carrera docente, lo recuerda así en el libro:

“Tenía una mirada serena pero brillante, vivaz, y una sonrisa luminosa. Una hermosa voz, y un modo muy agradable de hablar, que también transmitía serenidad, como su rostro, pero que, a la vez, contagiaba entusiasmo, sobre todo cuando hablaba de los chicos. De aquel 5° grado de la escuela del Barrio El Chacay, donde hacía su residencia docente”.

Este fragmento da inicio al retrato que Nemiña traza sobre su alumno fusilado por la policía, y lo revive en su obra más reciente.

En este trabajo, la autora cuestiona qué es ser maestro: ¿un ideal a alcanzar? ¿Un modelo a copiar? ¿Una identidad fija? ¿Un deber ser?

Al ligar la pregunta por el oficio y la figura del maestro a los cambios sustantivos en las condiciones sociohistóricas y culturales, Nemiña invita al lector a reflexionar sobre el devenir del maestro en la actualidad:

«Entre tantas incertidumbres, una de las pocas certezas que podemos sostener es que, efectivamente, las tizas mojadas escriben mejor. Pero quizás sea hora de empezar a preguntarnos qué es lo que le hacemos escribir a nuestras tizas. Es decir, que en la construcción de nuestra identidad como maestros, un primer paso indispensable es nuestra constitución como sujetos políticos, pero resulta incompleta si no conduce a asumir una dimensión y una definición pedagógica, educativa».

Según la autora, debatir sobre el malestar docente remite a temas como los siguientes:

«…la cuestión del saber. Un ausente. Como el placer, el deseo, la pasión. Otros ausentes en nuestros discursos; en nuestras prácticas; en nuestras escuelas. Y si acaso están presentes, al menos no aparecen en relación al saber. Aunque, conforme la resonancia de la palabra maestro que invocábamos al comienzo, es imposible desprenderla de su connotación con el saber, el arte, la cultura. Muchas veces nos preguntamos cómo despertar el deseo de saber en nuestros/as alumnos/as».

Cuando Nemiña piensa en los innumerables maestros como Fuentealba que, por convicción, eligieron trabajar en áreas urbano-marginales o en zonas rurales, vale arriesgar, aun desde el escepticismo, que las experiencias que se fueron instaurando (muchas veces como prácticas disruptivas) sembraron el terreno para que en algún momento propicio algo novedoso pueda desarrollarse.

En el siguiente video se escucha una semblanza de Fuentealba realizada por Nemiña:

En el siguiente documental, Sandra Rodríguez, compañera de Fuentealba, familiares, amigos y estudiantes cuentan la historia del docente asesinado para encontrar las respuestas en su propia vida.

El libro, de 192 páginas, se vende a 135 pesos en librerías de la Argentina y a través del sitio www.noveduc.com, según informó la editorial en un comunicado de prensa que me envió.

La autora es profesora de enseñanza primaria y licenciada en ciencias de la educación en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Tiene un título de posgrado en investigación educativa en la Universidad Nacional del Comahue.

Ejerció la docencia en los distintos niveles del sistema educativo. Trabajó en equipos técnicos del Consejo Provincial de Educación de Neuquén, en la Dirección de Planeamiento Educativo y la Dirección de Educación de Adultos.

Fue directora del Centro de Documentación e Información Educativa, donde también desempeñó funciones técnicas.

Los últimos 15 años de ejercicio de la docencia los dedicó a la formación docente en las cátedras de Observación, Práctica y Residencia del Instituto de Formación Docente Nº 5 de Neuquén. Es escritora y narradora oral.

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