El polémico monumento a Mijaíl Kaláshnikov y su fusil AK-47 en Moscú

Uno de los armeros más famosos del mundo, Mijaíl Kaláshnikov, y su máxima creación, el fusil automático AK-47, tienen un monumento en Moscú, la capital rusa.

Inaugurado en 2017 por las autoridades locales, la figura de cinco metros de Kaláshnikov, empuñando su emblemático fusil y subida a un pedestal de otros cuatro, fue instalada en la avenida Oruzheynyy Pereulok, que ya en la Edad Media albergaba a los armeros artesanos de la ciudad.

La estatua, una obra del escultor ruso Salavat Scherbakov, es polémico: un monumento megalómano a un arma letal y su creador.

El homenaje hecho en piedra al famoso ingeniero y militar soviético, fallecido en 2013 a la edad de 94 años, está acompañado por un mural con la forma de la Tierra, en la que la figura de San Jorge atraviesa con su lanza a un dragón.

Esta composición se encuentra detrás del monumento a Kaláshnikov y, a diferencia de este, está colocada a la altura de los transeúntes.

Kaláshnikov declaró en 2007 que los nazis, al invadir su país durante la Segunda Guerra Mundial, fueron los verdaderos responsables de su invento, porque su auténtica vocación era diseñar maquinaria agrícola.

En 1945, el ingeniero participó en un concurso para la elaboración de un fusil capaz de disparar con balas fabricadas en 1943, y entonces nació el famoso AK-47 -acrónimo de Avtomat Kaláshnikova (fusil de Kaláshnikov)- que en 1947 fue recomendado por las autoridades soviéticas como arma reglamentaria para el Ejército.

El AK-47 es hoy un arma oficial en los ejércitos de 55 países y su silueta aparece en los escudos y banderas de varios Estados, como Mozambique y Timor Oriental.

Si visitas Moscú y quieres conocer este polémico monumento, lo encuentras en el siguiente mapa:

Visité este lugar el 10 de octubre de 2018 y lo fotografié con mi cámara Canon EOS 1300D.

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