Un testimonio colectivo del amor en el murallón del dique La Florida

Un dique de más de medio siglo de vida en la provincia de San Luis se diferencia del resto de sus pares de hormigón por una iniciativa gubernamental gracias a la cual centenares de personas dejaron testimonio del amor por su pareja o su familia.

El embalse y el dique La Florida se encuentran a 47 km al noreste de la ciudad de San Luis, a través de la ruta provincial 9.

Al pie de las sierras de San Luis, el embalse toma las aguas de los ríos Grande y Trapiche. A partir de allí, da nacimiento al río Quinto.

Cubre unas 704 ha con un ancho máximo de 4 km y una profundidad media de 12 metros, y la máxima alcanza los 45 metros.

Es la principal fuente de agua dulce de las ciudades de San Luis y Villa Mercedes.

En la costa oeste se ubican diversos campings y una estación de piscicultura.

En el embalse se realizan deportes náuticos, como buceo, windsurf y kayak. También es posible pescar y bañarse en determinados sectores.

La construcción del dique comenzó en 1945 y terminó en 1953 durante la segunda presidencia de Juan Domingo Perón.

Visité el embalse y el dique el 28 de noviembre de 2019 y me llamó mucho la atención que los muros de la calzada que pasa por el coronamiento del murallón del dique estuvieran pintados con corazones y leyendas, pero de una forma organizada, no anárquica como sucede con las superficies vandalizadas.

Se trató de una iniciativa del Gobierno provincial, quien en 2017 encargó al artista plástico Mario Lange, en el marco del plan «Pinta bien, Pinta San Luis», que interviniera el muro del dique pintando corazones.

El 14 de febrero de ese año, en el día de los enamorados, turistas y puntanos dejaron su impronta en varios colores.

El plan, que también alcanzó al dique Piscu Yaco, tuvo por objetivo darle más color a la provincia, resaltar las obras y contar la historia con intervenciones.

Puedes ver fotografías de esa jornada del 2017 en esta nota de prensa oficial.

Te recomiendo verlas porque podrás comparar la obra original con su estado casi tres años después.

A continuación, una galería de fotografías que tomé durante mi visita con un teléfono móvil Motorola Moto G8 Plus. Puedes ampliarlas haciendo clic sobre ellas.

En las fotos podrás observar que la pintura no soportó el paso del tiempo y del clima, y los colores perdieron intensidad, aunque en los muros se observan los corazones.

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