El Parque de la Memoria convoca a actualizar las fotos de su base de datos

El Parque de la Memoria, el espacio porteño que recuerda a los detenidos-desaparecidos y asesinados en la última dictadura cívico-militar, convocó a parientes, amigos y compañeros de esas víctimas a colaborar con la actualización del archivo fotográfico de la base de datos de este centro.

«Hacer énfasis en la fotografía en particular no es una decisión arbitraria, sino que tiene que ver con el lugar que ésta adquirió como forma de representar la realidad», explicó el parque, en un comunicado que me envió.

«La fotografía en este caso lleva el valor de identidad de cada uno de los desaparecidos y asesinados y es por eso que ha tenido un protagonismo indiscutible a lo largo de nuestra historia reciente, desde las primeras rondas de las Madres, cuando reclamaban por la aparición de sus hijos, hasta hoy con la bandera que recorre la Avenida de Mayo cada 24 de marzo», sostuvo el parque.

«La imagen denuncia, exige, visibiliza, recuerda y rinde homenaje», afirmó el parque en su convocatoria, en la que cita a Ana Longoni en una conferencia sobre arte y política cuenta:

«Agarrar una fotografía, la primera que tengo al alcance y salir a recorrer hospitales, morgues, comisarías, etc., buscando a esa persona. Este gesto que sin duda está vinculado con cualquier búsqueda del paradero de un ausente, de un ausentado, adquirió a partir del año 77-78 ‘ cuando las madres empiezan a conformarse como organismo, adquirió primero una cierta materialización a partir de estas pequeñas pancartas que las madres colgaban de su cuerpo, o abrochaban sobre su ropa con alfileres de gancho y que siempre tenían que ver con el vínculo que unía a esa persona con la persona representada en esa fotografía, es decir, hacían hincapié fundamentalmente en el vínculo de unión, en el vínculo familiar que unía a la persona representada en la fotografía con la persona que portaba la fotografía. Habitualmente el origen de esas fotografías pueden ser o bien el álbum familiar o bien el documento de identidad. El hecho de que muchas de las madres elijan esas fotografías, a veces, tiene que ver porque justo eran la única foto que tenían a su alcance, justamente por las cuestiones de clandestinidad de la militancia y por el arrasamiento de los cuerpos y de las casas donde vivían los militantes, no quedaba otra foto que la que quizá retenían los padres de algún viejo carné de fútbol o lo que fuera, a veces eran las únicas fotos al alcance. Pero además me parece que hay un acto muy fuerte en demostrarle al Estado, que era el Estado desaparecedor, utilizando el término de Pilar Calveiro, el hecho de que también había sido el Estado identificador, o sea, que el propio Estado que está diciendo que los desaparecidos no existen es el que en algún momento identificó a esos seres con un número de identidad y con un carné de identidad…»

¿Cómo enviar las imágenes? Por correo electrónico al área de investigación del parque aquí.

Junto a las imágenes, se invita a escribir un breve relato sobre el momento en que fueron tomadas.

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