Justicia por Víctor Jara

No fue una broma típica del día de los inocentes. Y la noticia renueva esperanzas por una justicia necesaria a fines de 2012, casi 40 años después de los hechos.

Un juez chileno procesó a siete ex oficiales del Ejército como responsables del asesinato del cantautor Víctor Jara, ocurrido el 16 de septiembre de 1973 tras el golpe de Estado que encabezó Augusto Pinochet.

La resolución, dictada por el juez especial Miguel Vásquez, de la Corte de Apelaciones de Santiago, incluye a siete militares que en esa fecha estaban a cargo de centenares de prisioneros confinados en el Estadio Nacional de la capital del país.

Es necesario poner nombre y apellido a estos sujetos, instrumentos de un régimen genocida. Uno de ellos es Pedro Barrientos Núñez, sobre quien el juez dictó un orden de captura internacional, por encontrarse fuera del país.

Barrientos fue procesado como autor de homicidio calificado del cantante, junto con el ex oficial Hugo Sánchez Marmonti.

En calidad de cómplices fueron procesados Roberto Souper Onfray, Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Hasse Mazzei y Luis Bethke Wulf.

Hace unos años, Dimter fue identificado como El Príncipe, apodo de uno de los oficiales que estaban en el estadio, a quien se señalaba como el autor material del crimen.

¿Quién fue Víctor Jara? Además del autor de la bellísima “Te recuerdo Amanda” (ver más sobre esta canción debajo en esta nota), fue también un destacado director de teatro.

Jara fue detenido el 12 de septiembre, un día después del golpe de Pinochet, junto a centenares de alumnos, trabajadores y profesores en la Universidad Técnica del Estado (UTE), la actual Universidad de Santiago, en la que se desempeñaba como docente.

Todos fueron llevados al estadio Nacional, habilitado como centro de detención, donde Jara, tras ser reconocido por los militares, fue separado de los demás prisioneros y sometido por varios días a torturas, entre ellas quemaduras con cigarrillos, simulacros de fusilamientos y la fractura de sus manos con golpes de culata.

El artista, señala la resolución, fue “agredido físicamente, de forma permanente, por varios oficiales”.

El 16 de septiembre el Estadio Nacional fue vaciado de prisioneros, con excepción del cantautor y de Littré Quiroga Carvajal, que fuera director de la Empresa de Ferrocarriles del Estado durante el gobierno de Salvador Allende (1970-1973). Ambos fueron llevados a un subterráneo del recinto y acribillados a tiros.

Mural a Víctor Jara, pintado en el galpón que lleva su nombre. Barrio Brasil, Santiago, Chile. Fuente: Wikimedia

Jara, cuyo nombre lleva actualmente el recinto donde murió asesinado, recibió 44 impactos de bala y tenía huesos fracturados, según determinó el informe de la autopsia que le fue practicada tras el hallazgo de su cadáver, en la parte posterior de un cementerio situado en el área sur de Santiago, donde también los cuerpos de otras tres víctimas.

El cadáver de Jara fue reconocido en la morgue por su viuda, la bailarina británica Joan Turner, quien lo retiró y sepultó en el Cementerio General de Santiago, en un funeral al que además de ella sólo asistió el conductor de la carroza fúnebre.

Debajo, Víctor Jara canta “Te recuerdo Amanda”:

Conocí esta canción en vivo y en directo en un recital del brasileño Ivan Lins el 7 de septiembre de 1984 en Buenos Aires. Debajo, la sensible y emotiva versión que Lins compartió aquella vez con el argentino León Gieco (algunos de los aplausos y vítores que se escuchan son míos,  )

Debajo, la versión de la argentina Mercedes Sosa:

Debajo, la versión de Joan Baez, una de las cantantes preferidas de mi padre:

Diferentes recreaciones de un clásico de un gran compositor, para quien casi cuatro décadas después llega una de sus palabras más anheladas: Justicia.

Un comentario sobre “Justicia por Víctor Jara”

  1. Qué raro que digan que Roberto Souper Onfray fue procesado, pues él tiene Alzheimer desde el 2007 y no reconoce a sus familiares como tampoco se acuerda qué hizo o dijo 2 horas antes.
    Creo que hay una tremenda falta de veracidad en este artículo, ya que tampoco Roberto Souper Onfray participó en las detenciones.
    Como si eso fuese poco, en lo personal considero que nuestro país adolece de reales valores musicales y sus exponentes son sobrevalorados, siendo Víctor Jara y Violeta Parra folkloristas mediocres y de bajo valor musical si miramos la destreza y riqueza musical de exponentes en otros países.
    Una cosa es amar a su patria y otra es ser poco objetivo y tener mal gusto.

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