Echar fuera la hipocresía


(A la luz del evangelio de Juan 2)

Los espacios de encuentro del pueblo de Dios,
deben ser espacios de fiesta,
de abrazos, de vida compartida,
de solidaridad, de proyectos de vida,
de danza y de esperanza.
Jesús caminaba hacia ese espacio festivo,
luego de haber transformado
la tristeza de una boda sin vino
en un renovado tiempo de alegría.

Pero encuentra el negocio armado,
el afán de lucro instalado,
impune la explotación del débil,
irreverente la codicia,
desnuda la ambición,
el dios mercado en su orgía devoradora.
Allí, donde debía estar el espacio
de la comunidad celebrante,
no había más que un templo al dinero
y un culto salvaje a Mammón.

Por eso las cuerdas,
por eso el látigo,
por eso la furia de un Jesús
que no esconde sus pasiones
ni sus convicciones
cuando los valores que sostienen
el entramado de una sociedad
son públicamente agraviados
y cuando los espacios
en que deben florecer
las miradas tiernas,
los genuinos intercambios de afectos,
las manos que dan y se dan,
los brazos que sostienen y contienen,
las palabras que acarician y animan,
las acciones que siembran y construyen,
son avasallados por la prepotencia
de las fuerzas del mal vivir.

Jesús destruye un modo de relacionarse,
una manera de construir ciudadanía,
un modo de entender la vida
y de vivir el encuentro como pueblo.
Destruye la hipocresía de quienes “creen ser”,
de quienes usurpan el espacio
alejándolo de aquello que debe ser.
El Maestro los conocía a todos,
tal como nos conoce a nosotros.
“No hagan un mercado de la casa de mi Padre”…

¡Cuántos de nuestros espacios de encuentro
deberían ser purificados
por aquellas cuerdas sanadoras
y por aquellas palabras proféticas!
¡Cuántas actitudes, cuántas, deberías
echarse fuera de los espacios
que debieran reunirnos
para afianzar vínculos,
para celebrar el milagro de la vida,
para renovar compromisos y sueños
y para trabajar, juntos y juntas,
por el otro mundo posible
que aún nos debemos.

Gerardo Oberman

Fuente: Red Crearte, bajo Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina.

Ilustración: “Expulsión de los mercaderes del templo”,  de Cecco del Caravaggio, 1610, Staatliche museen, Berlin, Alemania.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.