Crónica de un vuelo de Buenos Aires a Viedma: mi ciudad desde el aire

Pasó hace dos meses pero parece que fue hace dos años o más… En estos tiempos de confinamiento social obligatorio por la pandemia del coronavirus, reviso parte de mi archivo fotográfico para compartir en este blog y me encuentro con imágenes que tomé el 19 de febrero de 2020, cuando volé con mi familia desde el Aeroparque de Buenos Aires hacia la ciudad rionegrina de Viedma.

Viajamos en un avión Embraer 190 de Austral. El motivo del viaje fue la fiesta por el cumpleaños 90 de mi suegra, y además para tomarnos unos días de vacaciones.

En ese momento ninguno de nosotros tenía conciencia de que iba a ser nuestro penúltimo viaje en avión en mucho tiempo… Dios sabe cuándo volveremos a volar…

Antes que el avión comenzara a carretear tomé esta foto. La cabina no estaba llena.

Era una tarde soleada, despejada y tranquila, ideal para fotografiar a mi ciudad desde el aire. El avión salió puntual.

Entre los aviones estacionados en el Aeroparque estaba uno de la flota presidencial.

El avión despegó desde la cabecera sur.

Fotografié la marina de la Costanera Norte, el parque temático religioso Tierra Santa, las piletas de Parque Norte y el Parque de la Memoria, con el río de la Plata de fondo.

Cuando comenzamos a sobrevolar por unos minutos el río, me di el gusto de fotografiar el Aeroparque, con Buenos Aires de fondo.

El avión se puso en paralelo a la costa, y me enfoqué en la avenida 9 de Julio y los barrios de Retiro y del Centro porteño, además del puerto.

También la Reserva Ecológica de la Costanera Sur.

Cuando el avión comenzó a volver al continente, fotografié las torres de Puerto Madero y la Casa de Gobierno, exprimiendo al máximo el zoom digital de las cámaras del teléfono móvil Samsung Galaxy S10+.

Siento orgullo por la siguiente foto: de derecha a izquierda se observan el Aeroparque, el Puerto Nuevo, el Centro de Buenos Aires, Puerto Madero, la reserva ecológica, el Riachuelo, el sector sur del puerto y el Dock Sud.

El avión sobrevoló la ciudad de Avellaneda, donde están los estadios de Racing e Independiente.

Pocos minutos después, el Embraer se dirigió para el sur, al costado del aeropuerto internacional de Ezeiza.

En próximas notas compartiré otros momentos de este viaje y las vacaciones, que tuvieron un intenso y feliz matiz familiar.

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