Conicet: Investigadores protestan por salarios

La pandemia del coronavirus dejó en evidencia la importancia del trabajo que realizan los científicos argentinos pero esto no se refleja en sus salarios.

Por esta razón, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) realizaron una jornada virtual para denunciar que sus ingresos cayeron hasta un 50% en los últimos años y que están al límite de la línea de pobreza.

Respiradores artificiales, kits de diagnóstico, insumos para hospitales, posibles tratamientos para la Covid-19, informes sobre el impacto económico y psicológico de la cuarentena, y el desarrollo de una vacuna son apenas algunos ejemplos del trabajo que los científicos de la Argentina realizan para hacer frente a la pandemia.

Sin embargo, la importancia de sus contribuciones no se refleja en los salarios de gran parte de los investigadores del Conicet que, en algunos casos, cayeron un 50% en los últimos cinco años.

El reclamo no es nuevo pero, como todo, se vuelve más urgente en el marco de la pandemia.

Por eso, el 13 de julio los científicos realizaron una jornada virtual de reclamo salarial para denunciar el problema en las redes sociales.

Además, presentaron cartas a las autoridades del sector en diciembre de 2019, y en febrero y junio de 2020, «con cada vez mayores niveles de apoyo expresado a través de firmas de la comunidad científica», según informaron en un comunicado.

A partir de estas iniciativas, consiguieron reuniones con algunos funcionarios y el apoyo del directorio del Conicet, pero aún no han logrado respuestas concretas de cuándo será saldado el pedido.

Voces del reclamo salarial en el Conicet

«El reclamo está centrado en que los dos escalafones iniciales de la carrera de investigador del Conicet (asistente y adjunto), donde reviste la mayoría del plantel, están cobrando un promedio de 50.000 y 58.000 pesos, respectivamente. Al mismo tiempo, tenemos limitaciones para hacer trabajos por fuera de la institución. Si bien podemos tener un cargo docente de dedicación simple en una universidad, que representa unos 18.000 pesos, en caso de tomar más horas en grado o posgrado, o realizar trabajos parciales por fuera aunque estén vinculados con la investigación, Conicet realiza recortes en el sueldo porque se pierde la tarea de exclusividad. Esa es otra cuestión que se busca transformar».

Martín Vicente, investigador asistente del Conicet en el Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales (IGEHCS–Conicet/UNCPBA), de Tandil, a la agencia TSS.
Salarios en el Conicet. Fuente: Reclamo salarial de miembros de la carrera del investigador científico del Conicet.

Otro punto central es que quienes trabajan en este sector no tienen un convenio colectivo de trabajo, por lo que sus salarios se ajustan según la paritaria de trabajadores estatales.

«En la última negociación paritaria, durante 2019, recibimos un aumento del 28% en cuotas, cuando la inflación ese año alcanzó el 55%. Esto representa la continuación de un largo proceso de deterioro salarial», explicaron en el comunicado.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), en mayo una familia tipo necesitó 43.080 pesos para no ser considerada pobre, por lo que el salario promedio de un investigador asistente estaría apenas un 15% arriba de esa línea.

«Los salarios de los investigadores del Conicet están muy depreciados. En cuarentena, esto afecta a algunos más que a otros. Tengo una compañera que, como el marido no puede trabajar, está sosteniendo una familia de cinco personas. Quizás la percepción de la sociedad es que estamos bien pagos y no es así, por eso nos parece importante visibilizar el reclamo».

Marina Fernández, investigadora adjunta del Conicet en el Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME).

Desfasaje salarial en el Conicet

Quienes sí recibieron una recomposición a principios de este año fueron los becarios doctorales y posdoctorales del Conicet, un sector relegado históricamente dentro del sistema científico, al punto de que sus retribuciones económicas no son consideradas salarios sino estipendios.

En enero, el Gobierno nacional estableció incrementos progresivos, que para junio llegaron a 45.430 pesos para becarios doctorales y a 54.833 pesos para los posdoctorales.

Vicente señaló el desfasaje: «Hoy, un becario posdoctoral está cobrando más que un investigador asistente».

La depreciación en el salario de los investigadores contrasta con la alta exigencia que tienen para poder ingresar y ascender en la carrera.

«Quienes investigamos respondemos a un sistema de evaluación con parámetros muy altos y tenemos que rendir cuentas de nuestra productividad, informar cuántos artículos publicamos cada año en revistas académicas de primera categoría, a cuántos congresos fuimos, cuántos proyectos dirigimos o integramos, y a cuántos jóvenes investigadores estamos formando, entre otras cosas».

Florencia Abbate, investigadora adjunta del Conicet en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Respaldo del directorio a los reclamos salariales

El 7 de julio, el directorio del Conicet emitió una declaración en apoyo al reclamo de sus colegas.

«Es necesario revertir el deterioro salarial en el sector público científico-tecnológico, en particular en el Conicet, mediante medidas de emergencia (…). La situación de los estamentos iniciales de la carrera del investigador/a, de muchos técnicos y administrativos es crítica», apuntaron.

También remarcaron la necesidad de relanzar un convenio colectivo de trabajo y de retomar en el Congreso la discusión de una ley de financiamiento para el sector.

«Confío plenamente en el actual directorio del Conicet, me consta que son personas comprometidas y me siento en muy buenas manos. Me parece que estos tres reclamos son representativos de lo que necesitamos y considero que las ‘medidas de emergencia’ para un aumento salarial resultan urgentes. Personalmente, tengo confianza en la capacidad de escucha del Gobierno nacional y creo en su compromiso y voluntad de poner en valor la producción nacional de conocimiento», consideró Abbate.

Deterioro salarial con historia

Los reclamos por la recomposición salarial en el Conicet, que incluye personal administrativo, de apoyo, becarios e investigadores, vienen de larga data.

«Algunos pueden señalar que desde la vuelta de la democracia siempre ha habido reclamos sobre el tema, agravados por cuestiones coyunturales como las crisis inflacionarias. La situación empeoró significativamente con el gobierno de (Mauricio) Macri, sin dudas, pero los salarios ya venían mal de antes».

Juan Carlos Godoy, investigador adjunto del Conicet en el Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIPSI–Conicet/UNC) de Córdoba.

Abbate apuntó: «Al deterioro salarial lo vivo con estrés y preocupación. Por momentos hasta me pregunto cómo estaría hoy si hubiese aceptado posibilidades que tuve de irme afuera cuando era más joven. Yo amo mi país y me encanta vivir y criar a mi hijo acá, pero es un poco frustrante cuando pasás los 40 (años) y de repente ves que todo el esfuerzo que hiciste a lo largo de tu vida para llegar adonde estás no alcanzó para tener un salario que te permita despreocuparte de ese tema».

Devaluación de subsidios del Conicet

Otro reclamo de la comunidad científica tiene que ver con la devaluación que sufren los subsidios para los proyectos de investigación, ya que muchos de los insumos y equipamientos que necesitan deben comprarse en dólares, mientras que los subsidios son entregados en pesos.

Además, entre que un investigador se presenta a concurso y recibe el monto adjudicado, pueden pasar unos años.

«Yo me presenté a la convocatoria de un subsidio PICT en 2017, lo gané en 2018, comencé a cobrarlo en 2019 y recién a mediados de 2020 recibí la segunda cuota. El subsidio era de 220.000 pesos, una cifra apreciable en 2017. Actualmente eso se ha devaluado fuertemente. Para dar una idea, una publicación académica, como un libro de 300 páginas, vale alrededor de 130.000 pesos. Lo mismo sale una computadora de buen nivel, por lo cual en esas dos cosas ya se iría todo el subsidio», ejemplificó Vicente.

Godoy agregó: «En lo personal, pese a que no trabajo en un campo disciplinar con altos requerimientos, en varias ocasiones he completado algún aspecto de la tarea de investigación (asistencia a congreso, compra de bibliografía, pasajes de un/a becario/a) con dinero de mi propio bolsillo».

Otros reclamos en el Conicet

Por eso, el investigador señaló que al reclamo salarial se suman otros, como la actualización de los montos en los subsidios de investigación, su pago en tiempo y forma, la recuperación de subsidios que «dejaron de existir», como los PIP del Conicet, y la simplificación de los procesos administrativos.

Antes de que comience la cuarentena, algunos de los investigadores que impulsan el reclamo se habían reunido con la presidenta del Conicet, Ana Franchi, y con el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza, quien afirmó que el problema está en agenda.

Hoy aguardan la confirmación de una nueva reunión con Salvarezza. Ante la consulta de la agencia TSS, desde el ministerio dijeron que tienen pensado concretar la reunión la semana próxima.

Nadia Luna

Agencia TSS.

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