Amenazas informáticas que más crecieron en la pandemia en la Argentina

Desde el inicio de la pandemia del coronavirus los ataques informáticos crecieron en al menos un 70% en el mundo, gracias en especial a la falta de educación de los usuarios para trabajar de manera segura con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en sus oficinas hogareñas.

Así lo afirmaron voceros de la empresa de seguridad informática BTR Consulting, quienes explicaron que los criminales cibernéticos se aprovecharon la «nueva normalidad», para aumentar sus ataques.

Según estos especialistas, existen más de 130 nuevas modalidades de estafas basadas en TIC.

En una conferencia de prensa en la que participé, la compañía presentó un estudio, «Covid-19-Ciberpandemia: La otra cara de la crisis sanitaria», según el cual la industria del ciberdelito creció exponencialmente desde la llegada del SARS-CoV-2, con al menos de 70% más de ataques informáticos desde la llegada del coronavirus.

Según afirmaron sus voceros, «el objetivo de los ciberdelincuentes somos todos».

Esto implica que entes públicos y privados y las personas aún no cuentan con la preparación para afrontar digitalmente la nueva normalidad y los niños son los más vulnerables. «Entrenar al factor humano es clave», explicaron.

Gabriel Zurdo, director general ejecutivo de de BTR Consulting, sostuvo:

«Los criminales han utilizado la crisis del coronavirus para llevar a cabo exitosamente sus ataques, que se incrementaron como nunca antes. En todos los casos, la tecnología resultó un vehículo para su concreción, pero en muchos casos se produjeron a partir de prácticas o conductas de seguridad deficientes, o incluso inexistentes».

Crecimiento del «ransomware»

Según el panorama de amenazas de la empresa de seguridad informática Kaspersky para América latina, la empresa registró 1,3 millones intentos de ataque de ransomware en la región entre enero y septiembre de 2020, lo que significa un promedio de 5.000 ataques por día.

Entre los países más atacados se encuentran Brasil, México, Colombia, Perú y Ecuador.

Los principales vectores de infección son las vulnerabilidades en programas obsoletos o versiones pirateadas y el uso de contraseñas simples.

El historial de ransomware en la región es curioso. Entre 2014 y 2017, la cantidad de ataques aumentaba un promedio de 30% cada año, pero después del famoso caso de WannaCry, el interés de los ciberdelincuentes disminuyó.

Después de un periodo de calma, esta modalidad de ataque retomó fuerzas en 2018 y, desde entonces, mantuvo un ritmo de crecimiento constante de casi 7% por año.

La razón de este resurgimiento se debió al cambio de enfoque de los atacantes, los cuales pasaron de ataques masivos a centrarse en un menor número de víctimas: empresas, entidades gubernamentales y sectores industriales críticos.

Los países más atacados

La lista de los países más atacados de la región es encabezada por Brasil con casi la mitad de las detecciones (46,69%).

Le siguen México (22,57%), Colombia (8,07%), Perú (5,56%), Ecuador (3,86%), Chile (2,29%), Venezuela (2,17%) y la Argentina (1,93%).

Según dijo en una conferencia de prensa, en la que participé, Santiago Pontiroli, analista de seguridad en Kasperksy, las malas prácticas de las empresas y entidades gubernamentales permiten que el ransomware sea una amenaza real.

«Prácticamente, dos de cada tres dispositivos en América latina tienen vulnerabilidades críticas. Según nuestros datos, el 55% de las computadoras en la región todavía usan Windows 7 y el 5% Windows XP. Sin embargo, lo más aterrador es que la tasa de software pirateado es del 66%*, casi el doble de la tasa promedio mundial de 35%», comentó Pontiroli.

Puedes leer más sobre este tema en la nota propia que publiqué en iProfesional aquí.

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