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Lo que me depare el mañana
de tu mano, oh Dios, quiero ir;
y seguirte_en plena confianza,
a la tierra del porvenir.
Que mis dudas no me detengan,
siempre es justa tu voluntad,
y que pueda_andar cada día
con fe, calma y serenidad.

Por tu amor alabo tu nombre,
aunque a veces cuesta entender,
¡cuán dichosa el alma que cree
aun si nuestros ojos no ven!
Si el camino es duro_o injusto,
nunca_exclamaré: ¿por qué?
Una vez que vea tu gloria
en el cielo, comprenderé.

No permitas que yo elija
el camino que_hay que seguir
¡En la senda me perdería
si pudiera yo decidir!
Llévame en tus brazos, cual niño
que, perdido, no_halla qué_hacer;
toma en tus manos mi mano
y_al hogar, en paz, guíame.

Hacia dónde la senda vaya
de la mano fiel del buen Dios,
andaré en plena confianza
a la tierra de su amor.

Original en holandés: Jacqueline E. van der Waals.

Traducción cantable: Gerardo Oberman.

Fuente: perfil del traductor en Facebook.

Fotografía inicial: Propia, tomada en Puerto Madryn, Chubut, Patagonia, Argentina.
César Dergarabedian

César Dergarabedian

Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador. Ganador de los premios Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística, y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano.

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