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En los últimos años, la transformación digital logró un impacto transversal en todas las actividades. El desarrollo de aplicaciones, dispositivos y plataformas de gestión tuvo un crecimiento exponencial y facilitó el trabajo remoto en el contexto de la pandemia del coronavirus.

Pero ¿qué sucede con aquellos trabajadores «sin escritorio»? ¿Cómo impacta esta digitalización a quienes realizan tareas operativas en espacios como fábricas, plantas de producción o la vía pública, por ejemplo? ¿Cómo se protege a los trabajadores y profesionales industriales que se desempeñan fuera de un ambiente controlado por la empresa?

La gran mayoría de la fuerza laboral global trabaja de manera «offline» y no ha visto grandes modificaciones en su dinámica cotidiana en los últimos 30 años. Las industrias tradicionales son sus principales empleadores y, más allá de la automatización aplicada a ciertos procesos, aspectos centrales como la seguridad de los operarios se ha quedado en el tiempo.

Ver una persona colgada a más de 20 metros de altura para lavar una ventana o a un operario incomunicado en un entorno riesgoso llevó a un grupo de emprendedores argentinos a investigar y desarrollar una herramienta tecnológica que pudiera atender efectivamente este problema.

Este proceso derivó en la creación de Drixit Technologies, una empresa que busca innovar en el mundo industrial con un producto accesible, de diseño argentino y que proteja vidas.

A fines de febrero, Drixit Technologies completó su primera ronda de inversión por u$s1,5 millones, con Globant Ventures, YPF Ventures, YAVU Ventures y Grupo Murchison, entre otros inversores ángeles.

«En la actualidad hay muchos manuales e instrucciones sobre cómo actuar frente a un accidente, cómo realizar evacuaciones y planificarlas con anticipación, estándares de buenas prácticas de construcción y todo tipo de procedimientos, pero todavía no se tiene en cuenta cómo la tecnología podría mejorar cada uno de estos pasos», me dijo Federico Storni, socio y director general de operaciones de Drixit Technologies.

El COO de esta compañía, que el año pasado triplicó su equipo de trabajo y consolidó su operación en la Argentina, Chile y Brasil, con clientes en la industria minera y petroquímica, me explicó cómo la transformación digital será una realidad para los trabajadores «sin escritorio».

«En la actualidad, tanto en la Argentina como en América latina, no se han desarrollado muchas soluciones tecnológicas para prevenir accidentes y mejorar la seguridad de los trabajadores que se encuentran fuera de una oficina (‘deskless workers’)», afirmó.

Fue parte del problema que identificaron en Drixit Technologies. «La seguridad de los operarios, (fábricas, plantas industriales, etc.) estuvo siempre asociada a dos pilares principales: la implementación de EPP (sigla por elementos de protección personal) y de protocolos de seguridad».

Los primeros incluyen cascos, anteojos, guantes, etc. elementos que el operario porta para cubrirse y lograr realizar el trabajo sin lesionarse. Por otro lado, los protocolos incluyen las guías e indicaciones de cómo realizar los procedimientos para evitar accidentes.

«Si bien estos dos pilares son buenos, y permiten lograr una cierta seguridad cuando se realizan de forma correcta, es curioso observar que algo tan fundamental como la seguridad e integridad física de los trabajadores no hayan sido todavía potenciadas por la digitalización«, afirmó Storni.

Puedes leer más sobre este tema en la nota propia publicada en iProfesional aquí.

César Dergarabedian

César Dergarabedian

Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador. Ganador de los premios Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística, y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano.

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