Los anteojos de Martha Laurencena de Dergarabedian


Los anteojos de la fotografía inferior pertenecían a mi mamá, Martha Laurencena de Dergarabedian. Los encontré el 1 de octubre a la tarde en el escritorio de su computadora, en su casa vacía. Al mediodía de este día habíamos enterrado su cuerpo, donde habitó por 81 años y hasta el 29 de septiembre, en el cementerio Jardín de Paz, en la misma tumba donde está mi hija María.

Anteojos de Martha Laurencena de Dergarabedian
Anteojos de Martha Laurencena de Dergarabedian

Luego de la inhumación fui con mi hermana Priscila al departamento de mami, en el barrio porteño de Almagro, donde ella vivió los últimos 48 años de su vida, apenas 8 de ellos junto a mi papá, quien falleció en 1973.

Pero esa casa nunca tuvo aroma de nido vacío, como tienen aquellos hogares donde los hijos se van, porque se casan, como fue el caso de Priscila o el mío, o por otras razones.

Pese a que mami vivió sin nosotros y sola en ese departamento desde 1993, al recorrerla con Priscila esta tarde comprobé que rebosaba de señales de una vida activa, llena de recuerdos expresados en fotografías de nuestras familias, pero también con pruebas concretas de una persona quien, al momento de partir de esta tierra, tenía muchos proyectos y tareas.

Multitudes de papeles y carpetas de trabajo en proceso y de otros finalizados reflejaban que hasta el último instante de su vida, mi mamá estuvo activa y trabajando en lo que amaba: la obra de la iglesia cristiana en áreas como la educación, la literatura y la evangelización, entre otras.

Si observas bien la foto, encontrarás unos papeles debajo de los anteojos. En ellos mami había anotado antes de su viaje a Mar del Plata, donde falleció, direcciones de la web con materiales para diferentes actividades con sus amados adultos mayores o “maduros” como ella prefería denominarlos.

En esa inspección de la casa hubo algo que me conmovió: decenas de cuadernos espiralados, donde ella escribía sus meditaciones bíblicas y su larga lista diaria de peticiones e intercesiones. Aunque sabía de su intensa vida de oración, verla reflejada en sus cuadernos me conmocionó.

Si eres escritor y te sientes desafiado a escribir su biografía, comunícate conmigo. Será una tarea sencilla por las fuentes escritas que ella dejó.

En los próximos días escribiré algunas notas más sobre mami, como una herramienta para mi trabajo de duelo.

Mientras tanto, y por algunas semanas, las habituales publicaciones diarias de la frase, la música y la foto se tomarán un descanso, porque mis energías están enfocadas en este tiempo especial, donde el dolor me acompañará por un tiempo. Para ello, recojo la experiencia que tuve hace casi cinco años con la muerte sorpresiva de María, cuando ella tenía 17 años. Es un valle de sombras necesario e inevitable, pero detrás de las montañas está la luz de la esperanza del reencuentro con ellas cuando Dios lo disponga.

Como en aquel proceso iniciado en 2008, me rodean en este tiempo muchos amigos y conocidos que ofician de buenos consoladores. Les agradezco a quienes me expresaron en estas horas su consuelo y apoyo en forma personal, llamados telefónicos, cartas manuscritas, correos electrónicos, mensajería instantánea y redes sociales.

Vuelvo a ver los anteojos de mami y le pido a Dios que me dé aunque sea una parte de la fuerza de las pupilas que estaban detrás de esos lentes, para que mi mirada refleje el amor que mamá sentía por nuestro Señor. Que así sea también en tu vida.

14 comentarios en “Los anteojos de Martha Laurencena de Dergarabedian”

  1. Cuanta fortaleza César!!!!!!!!!! Tus palabras disminuye mis sentimientos encontrados de saber, que esa mujer que admiré y me bendijo con su amistad que ya no está!!!! Gracias

  2. Gracias Cesar, cuanto bien me hace el pensar que en cada lugar o papel etc etc, podes encontrar el fresco recuerdo de una vida tan hermosa como la de tu mami

  3. Hermosa nota… En pocas oportunidades tuve el privilegio de estar con tu mamá, y tal como describes el escenario que dejó, ésa fue la impresión que tuve de ella y en mi interior más de una vez le dije a Dios ¡Cómo me gustaría llegar a ser como esta Gran Hermana en la Fe! Una vida inspiradora para mí! Gracias por compartir estos momentos que estas viviendo… Así conozco más a esa especial Mujer de Dios!!! Saludos y fraternal abrazo.

  4. OHHH LEYENDO ESTA NOTA , TE VEO A TI PRISCILA DETRAS DE TUS FOTOGRAFIAS Y ESCRITOS A TI CESAR NO TENGO EL PLACER DE CONOCERTE PERO TUS PALABRAS ME HAN EMOCIONADO.

  5. Hermosa nota! Maravillosos sentimientos! Magnífico recuerdo, César! Si buscas un escritor para escribir la biografía de tu amorosa y genial Mamá, te sugiero a Alejandro Bedrossian, no sólo es un excelente profesional de las Letras, sino además, es poseedor de una sensibilidad exquisita! Muchas bendiciones!! Un abrazo!

  6. Querido como siempre Cesar, sencilléz, claridad, hermosas palabras. Gracias. Dios bendiga y consuele prontamente tu vida y la de toda la familia. Tengo los mejores recuerdos de la preciosa Martha. Bendiciones!

  7. Como olvidar a esta ‘maestra’ extraordinaria?…..y su mezcla para panqueques siempre lista en la heladera?….y los carteles que les ponía a vos y tu hna. en el espejo del baño para que usaran prolijamente la pasta dental?…..y su versión cantada de ‘Yo soy la vid, vosotros los pámpanos’ para el Plan Maestro (q no calzaba en la métrica musical, pero que sonaba tan especial)?. Como olvidar su Renault 12 a disposición de todos!!….tantos recuerdos, y todos hermosos de ese tiempo que servimos juntos en la iglesia de Caballito. Una vida tan inspiradora! Una mujer tan amada! ¿Puedo unirme a tu petición Cesar?: que mis ojos también puedan reflejar el amor que ella sentía por nuestro Señor. Gracias por compartir tus íntimas vivencias. Te abrazo fuerte!

  8. Gracias César!!! y que Dios siga trayendo consuelo a vos y a Prisci en este tiempo. Me hace bien leer acerca de tu mamá, yo también guardo recuerdos inborrables de su paso por mi vida mientras me congregaba en la Bautista del Centro allá por el ’88, como mencioné en mi Facebook, nunca se me ocurrió decirle cuanto la admiraba…pero estoy tan feliz de saber que no fui la única beneficiaria de una vida entregada a Dios como la suya.

  9. Gracias por compartir esto. Veo los lentes y la veo a ella…
    Pregunto: Cabe la posibilidad de poner esos lentes en un marco junto a una foto de ella y colocarlos en algún lugar de la igle? Creo que me encantaría…
    Es solo una idea.
    Un abrazo grande y bendiciones.

  10. Cesar hermosa nota y tambien recuerdo!!!!!! Esos Anteojos no se cansaron nunca de encontrar en la Biblia descanso para sus ojos, vieron lagrimas de alegria pero tambien de tristeza, pero sobre todo sin verlo sintieron que los ojos que protegian y ampliaban la vista siempre se mantuvieron firmes en los ojos de Jesus, el amigo fiel y salvador de su vida y de la nuestra.

  11. cesar gracias a Dios por tener el privilegio de conocer a tu mama en los tiempos del ministerio de abap ella fue siempre muy especial para nosotro bendicione

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