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“Ya se lo he dicho a ustedes, y no lo creen.
Las obras que hago en nombre de mi Padre
son las que me acreditan” (Juan 10:26)

Y mis ovejas me siguen
porque han visto en mi al Dios
que otros le escondían
detrás de sus ritos y tradiciones sin vida,
detrás de sus leyes y obligaciones,
detrás de un ropaje viejo
y de una religiosidad hipócrita.
Desde sus púlpitos alejados de la gente
imponían cargas y reclamaban sacrificios
para sostener una institución
que había olvidado por completo
al Dios liberador,
al Dios de la justicia y de la misericordia,
al Dios del amor.

Lobos que se comen al rebaño
disfrazados de pastores,
pronto caerán sus máscaras
y se descubrirán sus mentiras.

Mis obras abrazan al humilde,
se acercan al pobre,
sanan al enfermo,
inspiran al decaído,
alimentan al hambriento,
claman con el oprimido,
denuncian al que abusa,
lloran y celebran
las penas y las bendiciones
de cada ser humano.
Mis obras
se desvisten de ritos enmohecidos
y se desnudan de todo vestido
que levante muros entre las personas
y promuevan odios y divisiones.
Mis obras
hablan del amor de un Dios bueno
que regala vida y lo hace en abundancia,
que jamás se olvida de los suyos.
Mis obras se hacen evangelio
para quienes quieren oír
y desean andar los rumbos nuevos del Reino .

“Mis ovejas oyen mi voz;
yo las conozco y ellas me siguen.”

Gerardo Oberman

Fuente: Red Crearte.

Fotografía: Gladys Vargas de Campelo, en Guinea Bissau.

César Dergarabedian

César Dergarabedian

Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador. Ganador de los premios Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística, y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano.

One Comment

  • Diego Campelo dice:

    César gracias por alegrarme el día, por recordarme quien soy .. un siervo inútil cumpliendo el llamado de Dios. Cuantos recuerdos vienen a mi mente del tiempo que servimos allí con Gladys y nuestros hijos .

    Sabías que vuelvo con Ani en enero de 2017? Ella está feliz de poder volver al campo misionero donde estaba cuando tenía 4 años. Dios es fiel
    Al ver esta foto no puedo más que pensar en mi amada África, en Guinea Bisssu, en los Fulas y todos aquellos pueblos que viven en oscuridad de no conocer a aquel que es el camino, la verdad y la vida ! «Podré salir del corazón de África, pero África nunca podrá salir de mi ??»

    Gladys va a estar feliz por la foto y porque pusiste que es de ella ja ja

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