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Bajo el lema «Despedir a los periodistas mata la noticia», la Federación Internacional de Periodistas (FIP) realiza este 7 de octubre la «jornada mundial por el trabajo decente» (JMTD), en la que llama a los gobiernos y a los medios de comunicación para que protejan los puestos de trabajo de los periodistas y garanticen el derecho de la sociedad a recibir información de calidad.

En un comunicado que me envió, la FIP advirtió que la pandemia del coronavirus tiene «un impacto devastador» en el periodismo. Desde el comienzo de la pandemia, muchos medios de comunicación de todo el mundo han tenido que cerrar, destruyendo así miles de puestos de trabajo.

Mientras tanto, muchos periodistas sufren largos retrasos en el cobro de sus salarios, afirmó la federación. La FIP también alertó de la situación de miles de trabajadores de prensa que no tienen fuentes de ingresos mientras que muchos grandes propietarios de medios de comunicación aumentan sus beneficios.

En Pakistán, más de 8.000 de los 20.000 periodistas que hay en el país perdieron sus puestos de trabajo sólo en 2020, una situación que afectó en especial a los periodistas de zonas rurales.

En Nepal, la Federación de Periodistas Nepaleses (FNJ), afiliada a la FIP, recogió más de 500 denuncias sobre pérdidas de puestos de trabajo y e impagos de salarios durante el año 2020. En Australia, 123 redacciones de prensa han cerrado desde enero de 2019, con la consecuente destrucción de puestos de trabajo.

En los Estados Unidos, el número de despidos en las redacciones hasta junio de 2020 se había duplicado en comparación con los años anteriores, mientras que en América latina el 16,7% de los periodistas han sido despedidos durante la pandemia.

En África, a la mayoría de los periodistas se les niega incluso un contrato y derechos laborales básicos. Los líderes sindicales africanos destacan la oleada de pérdidas de puestos de trabajo y recortes salariales derivados de las medidas impuestas en respuesta a la Covid-19. En Sudáfrica, por ejemplo, el 60% de los autónomos perdieron casi el 70% de sus ingresos durante la pandemia.

Los sindicatos de periodistas denunciaron que mientras se congelaban salarios y se firmaban despidos de periodistas, muchos directivos y propietarios de medios de comunicación aumentaban sus retribuciones.

En el Reino Unido, el sindicato NUJ denunció que el sueldo del director general de la cadena BBC aumentó en 75.000 libras (88.000 euros) en septiembre de 2021, mientras se aplicaban congelaciones salariales, recortes presupuestarios y despidos a los trabajadores.

Además de los despidos, los recortes salariales y los retrasos en los pagos, la caída de los ingresos publicitarios durante la pandemia pone en peligro la sostenibilidad de muchos medios de comunicación y afectó gravemente al empleo de periodistas.

El descenso de los ingresos publicitarios entre marzo y agosto de 2020 ascendió al 32% en España y está lejos de recuperarse. En los Estados Unidos, los ingresos publicitarios totales estimados para la industria periodística en 2020 descendieron un 29% respecto a 2019. En Polonia, la caída experimentada por los periódicos regionales ascendió al 80% en el segundo trimestre de 2020.

El secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, afirmó: «La información de calidad es esencial para los ciudadanos en tiempos de crisis, pero no puede haber información de calidad si no hay periodistas profesionales».

«Ya es hora de actuar para salvar los puestos de trabajo en los medios de comunicación, de defender la información como un bien público y dejar de obtener beneficios a costa de los trabajadores de los medios. En la jornada mundial por el trabajo decente hacemos un llamamiento a las empresas de medios de comunicación mundiales y a los gobiernos para que trabajen con los sindicatos para salvar los puestos de trabajo, invertir en periodismo y apoyar a los trabajadores más precarizados de los medios de comunicación», dijo Bellanger.

La FIP presentó la «plataforma global para el periodismo de calidad» en 2020, un plan detallado para salvar a los medios de comunicación más afectados y proteger a los periodistas más precarizados.

La FIP pidió de nuevo a todos los gobiernos nacionales que se comprometan con el periodismo de calidad en una época en la que la desinformación está en auge y que lo hagan a través de fuertes medidas políticas y económicas que sostengan a los medios de calidad y el trabajo de los periodistas profesionales.

La federación recomendó, en particular, que se tomen las siguientes medidas:

  • Gravar los ingresos de las grandes empresas tecnológicas -Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft- y utilizar los fondos recaudados para apoyar a los medios de comunicación independientes y sus puestos de trabajo.
  • Garantizar que cualquier estímulo para la recuperación del periodismo cuente con el apoyo necesario para dar a las redacciones la cantidad de personal necesario para ofrecer noticias e información fiables.
  • Apoyar prioritariamente a los periodistas en una situación más precaria (incluidos los autónomos) mediante la creación de un fondo de protección social, un salario mínimo nacional, la exención del impuesto sobre la renta y la concesión de créditos bancarios a tasas reducidas.
  • Reforzar la protección de los derechos de autor de los periodistas para aumentar sus ingresos.
César Dergarabedian

César Dergarabedian

Soy periodista. Trabajo en medios de comunicación en Buenos Aires, Argentina, desde 1986. Especializado en tecnologías de la información y la comunicación. Analista en medios de comunicación social graduado en la Universidad del Salvador. Ganador de los premios Sadosky a la Inteligencia Argentina en las categorías de Investigación periodística y de Innovación Periodística, y del premio al Mejor Trabajo Periodístico en Seguridad Informática otorgado por la empresa ESET Latinoamérica. Coautor del libro "Historias de San Luis Digital" junto a Andrea Catalano.

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